Confesiones (en clave de Twitter)

Me cansan un poco los autoritarios -y autoritarias- que disfrazan su discurso con palabras huecas y melifluas.

Detesto a los autoritarios que pretenden educar con la impostura.

Me cansan los autoritarios que, micrófono en mano, dictan la última palabra; la suya, por supuesto.

Repudio a los autoritarios que desde el rectángulo de una pantalla pretenden recortarnos la realidad.

Rechazo a los autoritarios (y autoritarias) en la dictadura, pero mucho más a los autoritarios en la democracia.

Me cansan los políticos autoritarios que esconden la cabeza a la hora de las decisiones, pero inflan el pecho en la de acusaciones.

Detesto a los líderes mesiánicos seguidos por turbas de ignorantes y flojos.

Me cansan los autoritarios que construyen gigantes de papel, o enanos de humo… viceversa.

Me cansan aquellos que prefieren a los autoritarios para no pensar, decir ni asumir responsabilidades.

No soporto a los autoritarios que, por serlo, desprecian a los otros, aunque los abracen y besen la mejilla.

Me gusta, en cambio, provocarles para que muestren lo que mal esconde su corteza, es decir, su torpeza.

Me cansan tanto los autoritarios, pero no me cansaré de cansarlos.

Detesto a los autoritarios, por eso no les dejaremos el campo libre.

Me cansan los autoritarios de aquí y allá, pero no tanto como para no combatirles, aquí y allá.

Twitter@soyyanez

Comentarios

  1. Balvanero dice:

    Interesante…

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