La consistencia de los sueños

El fin de semana, lejos de las actividades laborales, regresé a la lectura de una de mis más entrañables compañías literarias: José Saramago. Hace algunos meses no lo frecuentaba. Ahora, que retorno, lo hago con una mezcla de sentimientos; por un lado, alegría y expectación, por otra, cierta nostalgia. La razón es simple: es el último de los libros pendientes de lectura. Se llama “La consistencia de los sueños. Biografía cronológica”. No es en realidad un libro de Saramago, sino sobre él. Lo escribe Fernando Gómez Aguilera, poeta y escritor español, experto en la obra del escritor luso y autor de la recopilación “José Saramago en sus palabras”.

El título, explica Gómez Aguilera, obedece a la exposición preparada para festejar los 85 años de Saramago; justamente se llamaba “José Saramago. La consistencia de los sueños”, auspiciada por la Fundación César Manrique y presentada en Lanzarote, la isla donde vivió sus últimos años el premio Nobel. México también fue sede de la exposición, cuando Saramago había partido ya.

Es una biografía ágil, bien escrita, acompañada de abundante material (documentos, fotos), que nos sumerge en el mundo saramaguiano e invita a un recorrido íntimo por la obra y circunstancias que dieron origen a las novelas ya inmortales de la literatura universal, pero también, a lo no menos interesante vida de un hombre que no escondió sus convicciones ideológicas y sus sueños, aunque tuvo claros los territorios de la literatura y de la lucha social.

La obra es descrita por su reconstructor en las siguientes palabras: “El repertorio de acontecimientos que aquí se suministra, acompañado de valiosos documentos gráficos, no es total ni definitivo, pero sí exhaustivo y contrastado… La colección de teselas vitales y literarias que el lector tiene en sus manos ha sido elaborada a partir de diversas fuentes cruzadas y armonizadas, unas, preexistentes: cronologías, bibliografía pasiva, bibliografía activa –Cuadernos de Lanzarote, Las pequeñas memorias y El equipaje del viajero, en particular- entrevistas y noticias publicadas en la prensa de diversos países; y otras nuevas: materiales inéditos conservados en el archivo del escritor, agendas personales, cuadernos de apuntes y cartas.”

Conociendo y comprendiendo el duro mundo infantil, su cariño permanente por los abuelos maternos, Jerónimo Melrinho y Josefa Caixinha, y las dubitativas soledades del joven Saramago, las letras del hombre maduro revelan los aromas y los paisajes primigenios y entrelazan sueños y realidades que cobran vida en su escritura años o décadas después.

Para cerrar esta breve confesión (invitación, al mismo tiempo), elijo esta declaración hecha por Saramago en 1994: “Yo no separo nunca al escritor del ciudadano. Y esto no significa que quiera convertir mi obra en un panfleto. Significa que no escribo para el año 2427, sino para hoy, para la gente que está viva. Mi compromiso es con mi tiempo”.

Twitter@soyyanez

Comentarios

  1. Chan Ramirez Francisco Javier 2 B dice:

    Good the reading, and even more when it’s interesting for the one who reads it. The essential of the reading is that it wraps you in what it projects in order that it has an interest on the part of the reader. Take a reading to a work is very good since it’s possible to see since takes form is written and to be interested more. My favorite reading is that of the “PERFUME” and I like more since it was filmed.

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