La escuela que soñamos

PortadaEl título de mi próximo libro es el mismo de esta colaboración: La escuela que soñamos. Hace unas horas entregué a Puertabierta, editorial colimense, las últimas correcciones.

La escuela que soñamos cierra un díptico abierto con Las escuelas: desolación y encanto. Es la otra cara: el primero, una revisión crítica brevísima sobre las imperfecciones de la institución escolar, que diera pauta al segundo, más esperanzador, creyente de que, pese a los inocultables defectos y amargas sensaciones que deja el sistema escolar, es posible y necesario construir una escuela distinta.

El proyecto de escritura nació en Córdoba, Argentina. Allí concebí algunas páginas que luego se integraron al primer volumen. Para este segundo, recuperé lecturas y el espíritu original.

La idea se inspira en la visión de Paulo Freire sobre la pedagogía: denuncia-anuncio, crítica-propuesta. Cada volumen responde más a una de las partes del binomio, aunque en el primero tuve que matizar para no ofrecer solo una visión descarnada.

La escuela que soñamos es un caleidoscopio de visiones, propuestas, experiencias recogidas en múltiples lecturas y contextos, en la pedagogía y fuera de ella, para ofrecer un panorama de posibilidades. No es un libro-receta; ni las tengo ni creo en ellas. Quiere provocar reflexiones, interrogantes y, si es posible, emociones.

A continuación, comparto los párrafos iniciales del Prólogo.

La escuela que tenemos es descalificada casi en forma unánime: tradicional, autoritaria, irrelevante, improductiva, ineficaz, aburrida. Philippe Meirieu amplía: escuelas prisión o escuelas parque de atracción. No es la que deseamos o soñamos, tampoco la necesaria.

Las evidencias imponen la crítica, pero no sentencian el disparo al corazón o cabeza del gremio docente; menos el corte a la yugular de los estudiantes. Más allá de embestir contra la institución, hay que ubicar el lugar justo entre el abandono y las recetas fáciles para construir alternativas.

Este libro se guía con esa brújula. Es ilusionado y optimista. Casi delirante su título. ¿Cuál es la escuela que soñamos? ¿Qué escuela soñamos? ¿Quién la sueña? ¿Dónde están quienes sueñan, desean y trabajan por otra escuela? Lo admito: todas las objeciones caben; para cada una habrá más de un argumento, con dosis objetivas y emotivas.

Su desafío profundiza diálogos abiertos, entabla inéditos y su aspiración es convencer, especialmente a los más jóvenes, estudiantes de pedagogía o magisterio, a docentes, de que en la tarea educativa es inadmisible seguir jugando a la escuelita e inaceptable escatimar esfuerzos.

 

 

Comentarios

  1. balvanero dice:

    Hola, celebro contigo este libro, espero pronto leerlo; pero aunque está en prensa, nos has trasmitido algo de lo que es, entre líneas, y abiertamente, en muchos de tus escritos está la escuela en la que sueñas, pero también la escuela por la cual te esfuerzas…

    Espero que sigas contagiando a muchas personas en pro de lo mejor que podemos ser, para no sentarnos, complacidos en espacios que llegan a ningún lado…

    Un abrazo y estaré atento a la fecha y lugar de la presentación…

  2. Estela Campos dice:

    Yo sueño con una escuela en la que niños y jovenes desarrollen su creatividad, sentido crítico, autoestima, aprendan a aprender, a innovar, a opinar, a pensar…

    • Hola Estela, compartimos el sueño.

      Un abrazo. Gracias por leerme y comentarnos.

    • Anonimus dice:

      Pero entonces, el sueño, tu sueño ya no seria el de esos niños y jovenes que comentas, ese seria solo tu sueño para otros sujetos, pienzo que es complejo que soñemos por terceros…

      • Hola Anonimus:

        Gracias por leerme y comentarlo. Es verdad; no se puede y tal vez no se debe soñar por terceros. Cada cual tendrá derecho a su propio sueño, pero en la vocación pedagógica, como la entiendo con Paulo Freire, el sueño es una necesidad ontológica. Y el educador tiene derecho a soñar en una educación distinta para una sociedad diferente, mejor. Lo que no tiene derecho, ni puede pretenderlo, es a imponer su sueños a otros.

  3. Anonimus dice:

    Magistral! Creo… la escuela de tus sueños sera la misma de millones de estudiantes del mundo? Soñamos… la escuela de tus sueños, veo esta dirigida a estudiantes de pedagogia y/o a pedagogos de la educacion, pero, y las matematicas, quimica, fisica, mis ecuaciones, restas y sumas de fracciones tan temidas por unos , amadas por otros….. ???

    • No, no lo es, pero es posible, si vemos ejemplos en muchas partes, si vemos la voluntad y el compromiso de muchísimos profesores. Paulo Freire decía: no es fácil, pero es posible. En eso creo.

      • Anonimus dice:

        Creo, pienzo, mmm, creo en los numeros, que son universales e infinitos, mediante ecuaciones pueden comprobarse, y para mi con todo respeto la escuela que soñamos, sera aquella basada en todas las ramificaciones de las matematicas, añoro el algebra de Baldor, ese ”librote” de pastas duras…. los calculos: diferncial e integral, la trigonometria etc etc

        • También estudié ese libro en secundaria. Y aprendí algo, aunque hoy recuerde poco. Los números son universales, como la historia, las letras, las humanidades, la música o el arte. Todos juntos esos ámbitos son universales. Y enseñarlos en la escuela, con pasión y razón, es una responsabilidad de los profesores.

  4. Anonimus dice:

    Observo, Paulo Freire es un icono de la Pedagogia, pero, igual, sus ideales fueron siempre dirigidos profundamente a temas pedagogicos, es decir letras, encaminados hacia el lado de los fundamentos sociales, por que no encontrar un excelente pedagogo especializado en artes matematicas, se siente, se respira un ligero temor hacia la numerologia, de ahi dedusco, tal vez no lo se podria un profesor de primaria estar ”mejor” preparado (matematicas,ciencias sociales y naturales) que el mismo Freire?

    • Te invito a leer a Paulo Freire. Leyendo tendrás una idea precisa y podrías reformular lo que ahora escribes. Mi campo es la educación, no las matemáticas, eso es evidente. Sí, habría que buscar un excelente matemático que sea también un estupendo educador; habrá algunos, supongo. ¿Conoces?

      Saludos

  5. Anonimus dice:

    ”PIENSO, LUEGO EXISTO” Rene Descartes, asi como el mismo Pitagoras y sus teoremas… entre otros muchos, el mismo Isaac Newton y ya de la nueva ola CARLO FEDERICI CASA Matematico, Fisico y EDUCADOR…..

  6. Miguelina Montero dice:

    Hola!!!

    Donde puedo adquirirlo en Rep Dom?

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