ROSTROS DE LA UNIVERSIDAD DE COLIMA*

Rsotros-JCYanezLa universidad hoy

La universidad es una institución integrada esencialmente por una comunidad de profesores, investigadores y estudiantes, cuya interacción tiene como funciones centrales la actividad académica, la transmisión, producción y difusión del conocimiento, ejercidas en libertad dentro de un marco social al cual sirve con responsabilidad y sentido crítico. Esos tres grupos son los principales soportes sociales, quienes producen y reproducen a la universidad como institución educativa, del saber y de la cultura.

La centralidad discursiva de la institución universitaria está fuera de discusión, más aún en la llamada “sociedad del conocimiento”, pero las invitaciones a relativizar su real poder transformador son necesarias. José Ortega y Gasset, por ejemplo, sostenía hace 80 años que la universidad es, en muchas prácticas y políticas, un espacio imbuido de chabacanería, de insustancialidad; que una escasa vida académica y una serie extensa e intensa de políticas la atraen hacia la mediocridad; que transitamos de la indiferencia al cinismo exacerbado por políticas que “estimulan” la productividad improductiva y que premian la simulación, lo que Luis Porter definió como “la universidad de papel”. ¿En nuestro contexto estamos lejos de aquel horizonte descrito por Ortega y Gasset: “Una institución en que se finge dar y exigir lo que no se puede exigir ni dar”? ¿Estamos sorteando el peligro?

Hay un consenso entre los expertos: la universidad vive procesos inéditos de transformación, plagados de retos y riesgos derivados de fenómenos políticos, culturales y económicos, como la pretensión de convertirla en apéndice del mercado, jugando un papel como simulacro cultural o convertida en un parque temático. En México estas transformaciones cambiaron su rostro, instauraron un nuevo sentido común, pero han sido incapaces todavía de solucionar los problemas estructurales, como el financiamiento o el derecho a la buena educación; que enfrenta permanentes cuestionamientos en aspectos fundamentales, como su autonomía, y nuevos desafíos como la jubilación de sus plantas académicas, traducida en un reto financiero y de descapitalización académica.

Estas exigencias, el nuevo entorno social, la aceleración del conocimiento científico, las circunstancias económicas y los dilemas políticos que la acosan, la obligan a su examen constante, pues, como afirmó Pablo Gentili, “Una universidad abierta para pensar el mundo debe estar, primero, abierta a pensarse a sí misma. Una universidad abierta a cambiar el mundo debe ser, ante todo, una universidad abierta a cambiarse a sí misma”. Si concordáramos con tal afirmación, el desafío es enorme para nuestras instituciones, para la Universidad de Colima, en particular. Este libro pretende ser una contribución a ese ejercicio analítico de pensarse a sí misma.

El origen del libro

Durante una visita a la Universidad Autónoma de Zacatecas a finales de 2011 empezó a gestarse el proyecto que concluyó en este libro. Allí, escuchando las interesantes aportaciones de otros participantes de la universidad sede e invitados, tomé las primeras notas y esbocé el capitulado. En hojas sueltas quedaron los primeros apuntes, y una larga lista de los aspectos para analizar los distintos rostros que podrían configurarse sobre la Universidad de Colima.

Tres contextos elegí para el estudio: la evolución de la Universidad de Colima con respecto a sí misma, entre 2004 y 2011, fin de un periodo rectoral y penúltimo año del siguiente, a partir de la revisión de datos publicados sobre todo en los informes rectorales. Puntualmente revisamos información sobre población estudiantil, programas educativos, profesores y cuerpos académicos, indicadores de rendimiento escolar (tasa de retención, eficiencia terminal, tasa de titulación, satisfacción de estudiantes y egresados) y becas de los años 2004, 2005, 2010 y 2011. El ejercicio no resultó fácil, por las dificultades de una comparación entre indicadores que se modificaron operacionalmente en ese lapso, o por las formas de definirlos, sin embargo, fue posible trazar una imagen del camino recorrido por la institución en sus tres niveles educativos.

En los capítulos 2 y 3 se compara a la Universidad con otras del mismo grupo genérico (universidades públicas estatales) tomando en cuenta la información existente y publicada sobre indicadores de las categorías llamadas por la SEP “capacidad académica” y “competitividad académica”. El capítulo 2 comprende la descripción de los indicadores de una muestra de 24 universidades (incluida la de Colima) participantes en el proceso de planeación y otorgamiento de recursos federales a que convoca la secretaría de Educación Pública con el Programa Integral de Fortalecimiento Institucional.

En el tercero, los datos son recogidos del sitio oficial del organismo creado en 2005 para agrupar a las mejores universidades mexicanas en la búsqueda de la construcción de un espacio común de la calidad de la educación superior nacional, el llamado Consorcio de Universidades Mexicanas, CUMex.

En estos capítulos, la dificultad más frecuente fue la confiabilidad de la información: en distintas fuentes y para los mismos periodos, variaban los datos, tanto en la institución como en los indicadores adoptados de la base informativa del CUMex. Pese a ello, tomamos la decisión de no hurgar en la calidad de los datos, pues el supuesto de partida del estudio fue tomar la información existente y pública.

Finalmente, el último capítulo es un rastreo de la ubicación de la casa de estudios colimense en cuatro de los rankings mundiales más famosos. En ninguno de ellos aparece la Universidad de Colima entre las primeras mil universidades, pero su inserción nos parecía necesaria para cuadrar una triple mirada sobre los rostros de la Universidad en los contextos local, nacional y global.

El uso de los rankings es objeto de severos cuestionamientos y sobre ellos se podrían y tendrían que agregar algunos comentarios. En mayo de 2012 se reunieron en la Universidad Nacional Autónoma de México un grupo de rectores mexicanos y latinoamericanos en el encuentro “Las universidades latinoamericanas ante los rankings internacionales: impactos, alcances y límites”. De acuerdo con el documento que contiene la declaración final, el objeto del encuentro fue “abrir un espacio para el diálogo y debate sobre las clasificaciones internacionales de universidades”. Los rectores reconocieron, como en la Conferencia Mundial sobre la Educación superior (París, julio de 2009), que es necesario disponer de más y mejor información, apertura y transparencia de las misiones y actuaciones de las instituciones educativas, así como desarrollar procesos de evaluación y elevar la calidad de las instituciones.

Advirtieron, sin embargo, que es preciso construir sistemas de información nacionales y regionales, para conocerlos en su conjunto y en cada caso, como una alternativa frente a los rankings y su uso para discriminar; también señalaron las limitaciones de usar los rankings como elementos de evaluación y diseño de políticas públicas.

En distintos pasajes de la declaración final, los rectores citan las desventajas de los rankings para aplicarse en nuestros contextos, entre otras: la confusión reinante que supone que los rankings son fuentes de información para la comparación y evaluación de las instituciones y los sistemas; pues son, dicen, “sistemas de clasificación jerárquica y no sistemas de información, por lo que no proporcionan elementos de juicio válidos sobre el desempeño de las universidades, incluso en los rubros e indicadores que los componen, y menos aun permiten comparaciones longitudinales sobre avances y retrocesos a lo largo del tiempo”. Además, ahondan en que los rankings son comparaciones basadas en sumas ponderadas de un conjunto limitado de indicadores, ligados más a la circulación internacional de los productos de investigación, principalmente en dos áreas (ciencias de la salud e ingenierías), lo cual favorece a los modelos anglosajones y de universidades orientadas a la investigación, distintas a la mayoría de las universidades de la región. Otra gran desventaja, se señaló, es que no ponderan las enormes diferencias de inversión en educación superior, ciencia y tecnología entre los países desarrollados y los latinoamericanos.

A manera de invitación

En la magna ceremonia solemne con que la Universidad de Colima celebró sus 70 años de vida, al recibir el doctorado honoris causa Ángel Díaz-Barriga leyó un breve mensaje que posteriormente publicamos con el título Pensar la universidad en el siglo XXI. Una obligación intelectual, social y ética. Comparto dicha convicción. Si la universidad tiene como función pensar y enseñar a pensar, la de pensarse es una condición de congruencia. Si la universidad no está dispuesta a pensarse a sí misma, a examinarse críticamente y lejos de autocomplacencias, no podrá cumplir su función crítica frente a la sociedad, porque dicha tarea no puede realizarse desde la impostura.

Personalmente creo que los universitarios no hemos hecho de nuestro quehacer, y de la institución donde laboramos, objeto sistemático de análisis y discusión. Atañe a las autoridades dicha tarea en buena medida, es claro, pero no sólo a ellos. Tampoco esa reflexión es patrimonio temático exclusivo del campo de los pedagogos o investigadores educativos, aunque me temo que ambos salimos debiendo en la tarea.

En otras palabras: hemos pensado poco, y no sistemáticamente, a la universidad, y a nosotros dentro de ella en nuestra enseñanza, a la formación de los estudiantes en las distintas profesiones, a la didáctica de las disciplinas, al diseño de los planes de estudio, a la relación entre el conocimiento científico y su conversión en contenido escolar. Todas esas preguntas no son sólo para los pedagogos o para los asesores pedagógicos en las escuelas, ni para los investigadores educativos, sino parte de la obligada agenda de la comunidad universitaria.

Este libro es testimonio de dicha convicción, pues lo que pretendemos es analizar los datos públicos sobre nuestra institución, para encontrar sus puntos fuertes y las debilidades, las fortalezas y los problemas, pues únicamente mirándolos, haciéndolos visibles y pensándolos, seremos capaces de comprenderlos, para resolverlos, o por lo menos proponer alternativas.

Es probable que quien lea estas líneas tenga una o muchas preguntas, como las siguientes: ¿cómo está la Universidad de Colima hoy?, ¿avanza o retrocede?, ¿es una “universidad de clase mundial”? Lo que ofrecemos enseguida es un material para su análisis. Las respuestas como producto del ejercicio, seguramente distintas, nos permitirán encontrar claroscuros, progresos notables y rezagos inocultables. Dejamos a los lectores las reflexiones finales. Por nuestra parte, insistiremos en la necesaria tarea de ejercer la crítica y la autocrítica, entre más informada y colegiada, mejor. Si este libro contribuye, cumplimos el cometido.

Campus central 2 de octubre de 2012



[*] Fragmento de la Presentación del libro Rostros de la Universidad de Colima. Indicadores institucionales en PIFI, CUMex y rankings internacionales, Universidad de Colima, 2013. Coordinador: Juan Carlos Yáñez Velazco. Colaboradores: Tomás Omar Castillo Montes, Iris Adriana Ruíz López, José Manuel Orozco Plascencia, Cecilia Torres López y Cecilia del Carmen Velasco Alcázar.

Comentarios

  1. balvanero dice:

    Interesante el recorrido y la construcción del análisis; provocativas las preguntas -que generan otras más-…

  2. 2A Diego Padilla Morfin dice:

    I think that the university should improve.
    In other countries for students to reflect their learning first college evaluates himself. But, because they know that the future is how to let us sow the education systems of today.
    Furthermore, I think the University of Colima sells much the image and not the quality education who had some years ago.

  3. 2A Edna Isabel Martinez Gomez dice:

    The idea that the book seems interesting to evaluate the performance of the University of Colima in the last years.
    I think the University of Colima has been losing its quality of teaching.
    The University can improve the quality of education.
    I think it is not only work of teachers but also students grow the university of Colima.

  4. 2A Alejandro Gabriel Chávez Larioss dice:

    *Sometimes mix the politic as profession in the education is not de best idea
    *I’m agree that the university need to change some things to be better
    *It’s a good idea compare the university of Colima with others better than our to improve the quality of our education
    *Some teachers need to improve their techniques of teaching
    *We need to see where we need to support more the education and rise like a university

  5. 2A Erick Javier Zepeda Renteria dice:

    I think the university have a good teachers.
    The article talk about to the future of this universiry, teachers and students.
    The idea of evaluate the the performance of the university is interesting because the univesity have a better school.
    I thick in a future the university can improve the quality of the educations

  6. 2A Luis Ernesto Mendoza Osorio dice:

    The university have good teachers but it’s also necessary to improve somethings.
    The students reflect university’s job.
    It’s good to compare the university of colima with others universities for create new idea where we need to improve.
    I agree with the idea of the book, before the university of colima was good but now lost the level of teaching.

  7. deposgrado dice:

    Hola, como me puedo contactar con el dueno de la pagina?

  8. 2B Juan Manuel Alcaraz Aguirre dice:

    I agree with what Pablo Gentili said.

    I think that our University need new pedagogical forms to century xxI students.

    The university has the means but need more motivation for grow more.

    The university is young comparing with the most prestigious universities of the world, but it can to grow.

  9. 2B Miguel Medina Tejeda dice:

    I’m agree whith you, sometimes the university don’t have a good pedagogical forms.
    The university need to change some things to be better, it have to improve to be like anothers universities.
    It’s a good idea compare the university of Colima with anothers better than our.
    We need to see where we need to support more the education and rise like a university.
    I wuold prefer another pedagogical forms to teach in some subjects.

  10. 2B Corona Silva Salvador dice:

    I like the idea of the book.
    And it is true. The university of colima losing quality.
    I think the UDEC need change the method to teaching.
    We need to raise a UDEC.

  11. 2B Edgar Miguel Avalos Barajas dice:

    1) Is true the University undergoes a series of changes and challenges.

    2) The University has a good curriculum but can improve further.

    3) The university has the obligation to provide a good curriculum and the students have to take the opportunity to the fullest.

    4) I find an excellent article on the UDC.

  12. 2A Jose Carlos Gonzalez Ramirez dice:

    Its book es very interesting
    1.-is about for te university of colima your history en the state of colima since about 80 years
    2.-this university is very good and your instalations are nice
    3.-this university have very goods teacher of the quality
    4.-this book is very good why speech of the university of colima

  13. 2A Ashley Cepeda Mendivil dice:

    *The university of colima is not what it use to be.
    *they need to support more their student so they can develop alot better.
    *Right know the system of the university is corrupt by people that only care about money but they dont care about the students.
    *they need to find a new productive way to make stundents learn more, they need to stop using antique metods.

  14. 2A ashley Cepeda Mendivil dice:

    *The university of colima is not what it use to be.
    *They need to support their student more so they can develop better.
    *Teachers need to improve and use new metods to make it more interestic for the student and leave the antique metod.
    *The students are the image of the university so they better look for them more.

  15. 2A Erick Eduardo Juarez Cervantes dice:

    1.I think is a great idea to compare the university of colima with other universities and see that it is needed to improve.
    2. The university of colima have a good teachers but is necessary to improve somethings.
    3. The students are the image of the university.
    4. The university of colima can be a better school.
    5. the University may have an education of quality.

  16. 2B Sergio Eduardo Andrade Perez dice:

    This book attests to the conviction, because what we want is to analyze public data about our institution, to find their strengths and weaknesses, strengths and problems, because only looking at them, making them visible and thinking of them, will be able to understand them, to resolve them, or at least propose alternatives.

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