La educación en las campañas electorales

Empezaron las campañas por la conquista de la gubernatura colimense y, como era previsible, en las imágenes que circulan de los primeros actos, en varios casos, observamos gente sin respetar distancias y en cantidades poco recomendables en estos tiempos.

Lo que vimos, salvo una inusitada epidemia de cordura, será el principio de más aglomeraciones por toda la geografía local.

La búsqueda de adhesiones y votos no atiende ni la sensatez frente a la pandemia, ni la decencia o la mesura en las palabras. Comenzó el desfile de promesas y demagogia.

Ante la acumulación de gente, aun en espacios abiertos, conviene recordar la lógica del virus. Es elemental: a mayor movilización de la gente, más infecciones. En 15 días podríamos tener nuevos repuntes en las cifras de infectados y fallecidos. ¿Quién asumirá los costos?

En estos primeros días de campañas, excepto por cubrebocas y el predominio de mujeres candidatas, no observo algo distinto a lo conocido.

¿Las campañas y los partidos se infectaron de esterilidad imaginativa? Por ahora, así parece.

Sobre educación no he leído nada destacable entre los discursos de las candidatas y candidatos.

Dos asuntos están en la mesa para el debate o, por lo menos, para sus pronunciamientos: el regreso a las escuelas y las estrategias para recuperar a los estudiantes que se hayan desconectado o abandonaron. Un esfuerzo político, económico, social y pedagógico extraordinario.

El segundo, los programas locales que, en el marco de la Federación, permitan avanzar en el cumplimiento de los grandes compromisos: el derecho a la educación de todos, especialmente con la obligación constitucional de universalizar la enseñanza media superior en un año y la educación superior gratuita, aprobada hace unas horas con la Ley General de Educación Superior.

¿Qué harán las candidatas y candidatos? ¿Les importará la educación como un tema estratégico para el desarrollo de Colima?

Ojalá tengan tiempo de reflexionar sobre los factores críticos para la transformación del sistema educativo colimense y no se conformen con recetar las pobres promesas que se repiten desde hace varias elecciones, que sólo exhiben el raquitismo político en la materia.

 

Deja tu comentario