DEL DOLOR A LA TERNURA

Miraba como petrificado la pantalla de la computadora cuando sonó mi teléfono. Las palabras danzaban delante de los ojos y una imagen llenaba el baúl de sentimientos, de la indignación a la impotencia. Nubarrones de lágrimas asaltaban el cielo. Tomé la llamada sin mirar el número, pero creí por un instante que recibiría la infausta noticia que ya me había entregado Facebook. Una vocecita infantil me sacó del marasmo. Hola papá, cómo está todo por allá. Cómo te ha ido en la oficina. No pude, no quise decirle la verdad esta vez. Habría tenido que buscar palabras para expresarle con cierta naturalidad que me encontraba despedazado con la noticia, que estaba conmocionado. Bien, hija, todo está bien. O algo así respondí. Bueno, no tardes mucho, ya quiero verte por favor. Su enfático deseo repleto de cariño agudizó la desolación.

Esa llamada, o una parecida, no recibió jamás Karla, la madre de Alitzel Aguilar Rangel. La jovencita desapareció la noche del domingo y cuando la tardanza se hizo inexplicable comenzó la inútil búsqueda. A la mañana siguiente, menos de doce horas después de que la vieran por última vez, encontraron el cuerpo salvajemente golpeado. Karla, joven madre, el padre, sus hermanas, la familia está destrozada y seguir me resulta imposible. No hay palabras para describir la sensación de ver a una madre aferrada al cuerpo de su hija sin vida, mientras cientos de personas acompañamos por fraternidad y como expresión de rabia.

No habrá palabras que consuelen o hechos que palien dolores, ni siquiera la detención del o los culpables. El abismo es imposible de cubrir.

Los malos gobiernos, las policías ineficaces y corruptas, la delincuencia ganando las calles y los ciudadanos arrinconándose en sus casas, los hijos de puta instalados por doquier, todo eso seguirá, aunque los discursos embellezcan falsamente las realidades.

No hay soluciones posibles, no por ahora, no frente al dolor. Quedan muchas lecciones. Cada cual derivará la propia. Quiero pensar ahora, cuando la tragedia ocurrió y no hay vuelta atrás, que estos hechos aberrantes son un mazazo brutal pero también una oportunidad, por ejemplo, para sacudir el cascarón de la piel y aflorar de nuevo la ternura frente a los hijos, frente a los padres, ante las personas queridas, frente al afán cotidiano y sus maravillas, frente a la decisión de optar por la amargura o por disfrutar cada instante sin guardarse uno solo de los sentimientos que a los otros, y a uno mismo, le pinten una, muchas sonrisas en los labios en cada momento.

 

Comentarios

  1. Sandra dice:

    Que dolor tan grande para la familia y que impotencia para todos nosotros, el solo hecho de pensar que cualquiera de nosotros está expuesto a una brutalidad así.
    Tiene mucha razón Dr. hay que tomarlo como una oportunidad para optar por disfrutar cada instante con nuestros seres queridos.

    Le envío un abrazo y un saludo

  2. arthur edwards dice:

    Juan Carlos,

    Cuando era niño y jugaba, si alguien se golpeara y empezaba a llorar, yo acostumbraba llorar con él. Gracias a Dios, todavía lloro cuando veo sufrimiento ajeno. Nunca comprendí como otras personas nunca tuvieron esa capacidad de empatía hacia los demás. No sé quien enseñó a la gente que es mejor no sentir nada por nadie. Para mi es insoportable cuando noto esta actitud entre “maestros” y otras personas que dizque están para ayudar a los demás. Lamento mucho lo ocurrido…el amor y la entrega a otro ser es lo más bello del mundo…y aprovecharse de ese lazo es lo más vil.

    • Alonso Cebrera dice:

      Así es mi estimado, creo que como sociedad estamos pagando el precio de tanta deshumanización. No nos duele lo que le pasa al otro, como si pudieran vivir aislados de las personas.

  3. Yos dice:

    Nunca encontre una mejor manera de expresar lo que siento que escribiendo una pequeñas frases que en mi gran ignorancia alguna vez llame poemas o pensamientos.
    hoy el dolor que siento es inmenso, nunca imaginé que existiera tal dolor, ese que te come por dentro, te despedaza poco a poco y te hacer ver como nada te hará sentir algo diferente.

    Y es que como te explicas esto, como te explicas que años atrás estaba eligiendo su nombre, nombre del que les hablare más adelante, y hoy estoy tratando de encontrar palabras que me ayuden a entender este dolor.

    Dolor que se va y llega, que llega y escupe sal sobre esta herida.
    Dolor que te hace ver como un inútil y lo insignificante que soy.
    Dolor que no le pude evitar a ella.

    Alitzel Xiadani, gran nombre para un gran ángel, su significado es grande porque le hace honor a lo que siempre fue ella.

    Una flor hermosa y sonriente, así es mis amigos su nombre significa “Niña sonriente la flor que llego”. Grande desde pequeña, grande por siempre.

    No tengo más palabras no puedo hilar mis ideas y detallar todo lo que ella fue.

    Solo terminare con una frase.

    “Ahora se mas que antes que nunca caminaré solo, porque tu estas a mi lado iluminando mi camino, mi Ali, mi gran niña “

  4. Mary Chuy dice:

    Que Triste…:’-( mi corazon de Madre Llora por esa nin-a.

  5. Juan Carlos Meza dice:

    Es una situación lamentable la que vive nuestro país, pero más aun nuestro estado, por el cual muchos disfrutabamos pasar una tarde en el campo, con los amigos hasta tarde, en fin, Colima ya no es el mismo. Pero lo peor es que el ser humano cada vez es mas malvado, cada vez pierde más su humanidad, día con día da muestras de que no existe capacidad de sentir por el otro y de practicar el amor. Que dificil, que pena, que dolor, pero aun con todo eso, tenemos que seguir, debemos levantarnos todos los días que se nos regale la vida y seguir contruyendo la esperanza.

  6. Balvanero dice:

    Así sea…,

  7. Alonso Cebrera dice:

    Hasta cuándo seguirá esto? cuándo como sociedad vamos a despertar y a defendernos a nosotros mismo de la violencia del gobierno y de las violencia del narco-secuetro y demás plagas?

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