El arte en la escuela

La historia que replico la conocí a través de la cuenta de Twitter de Rosa María Torres (@rosamariatorres), pedagoga y política ecuatoriana, quien compartió un artículo en su muy sugerente blog OTRAEDUCACION. La tituló: “Proyecto Restaurarte (Uruguay)”.

Poco tendría que agregar si no me animara la intención de difundir una experiencia tan poderosamente pedagógica, articuladora de sentidos, ejemplar en sí misma, de bajo costo económico (relativo, podrían decirme) y altísima inversión artística, intelectual y docente.

Pretendo, con estas líneas, comunicar un poco más el contenido del caso citado. En el fondo, me encantaría que alguna escuela, directora o maestra en Colima o México, descubriera que es posible repetir, adaptar, resideñar, enriquecer la idea en su escuela el próximo año. O, tal vez, alguien podría contestarme que ya se hizo o se lleva a cabo. ¡Las dos serían magníficas noticias!

El caso recoge un proyecto desarrollado en el Liceo No. 3 (escuela secundaria, para nosotros) de Paysandú, la segunda ciudad más grande de Uruguay. En pocas palabras, Rosa María Torres ilustra desde el inicio: “Este es un proyecto de arte en la escuela, en la escuela secundaria concretamente. Sencillo y extraordinario al mismo tiempo. Y con toque uruguayo”.

Fotos y videos ilustran la experiencia contada por la voz de su autor, Fernando Irecio, un profesor comprometido, apasionado, como suelen serlo los extraordinarios. Me salto la historia completa e invito a leer el texto de Rosa María http://otra-educacion.blogspot.mx/2016/12/proyecto-restaurarte-uruguay.html o visitar el blog de Irecio.

El resultado es que cada alumno pinta su butaca con imágenes decididas libremente, adoptando un movimiento o artista, previa elección justificada. Pero cuidado, no se trata solo de restaurar y decorar una silla (que ya tendría valor), sino de desarrollar un ejercicio articulador de contenidos varios, con indagaciones estudiantiles, para armar el dibujo que habrán de plasmar en las sillas y paletas, con asesoría del profesor de arte.

El producto, además de bello, es extraordinario: “El aula transformada en taller y en galería de arte. Las obras no cuelgan de las paredes; son el mobiliario escolar”, escribe Rosa María.

Otro ejemplo estupendo, una muestra de que la voluntad, la creatividad, la sensibilidad y el trabajo en equipo, desafiando a los estudiantes, puede construir una escuela distinta, mejor, otra escuela.

Comentarios

  1. Hola Juan Carlos, quisiera darte las gracias por tu tiempo y por referirte a nuestro proyecto. Que bueno que se pueda replicar y que lo tengan en cuenta… la verdad que han trabajado mucho los alumnos para apropiarse del espacio donde pasan muchas horas del día, estoy a tu disposición si necesitas algo, te puedo mandar el proyecto y si tienen alguna consulta no hay problema que me escriban.

    Te paso el link de mi blog: (en tu nota dice .mx y es .com)
    y también comparto contigo la página de facebook que esta todo el proceso. Saludos y nuevamente Gracias.

    https://www.facebook.com/comunicacionvisualyarte/

    http://fernandoirecio.blogspot.com.uy/

  2. Ricardo Martínez Rodríguez dice:

    Me gusta mucho comentar sobre diversos temas,lo hago en el Suplemento Semanal del Comentario con el nombre de: “De Música y Otras Cosas”, me gustaría mucho poder hacerlo en este espacio.

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