INDECENCIA Y AGUANTE DE CLASE MUNDIAL

Nuestros niveles de decencia (o indecencia) son asombrosos; y la capacidad de aguante en la raza nacional, infinita.

En Japón no anduvieron por las ramas ante la sombra de duda en el arreglo de partidos de fútbol, en los que aparecía implicado su entrenador nacional, el mexicano Javier Aguirre. El hoy ex entrenador está en serios problemas legales; y los nipones, con la honra a salvo en la materia.

En Chile, frente a un escándalo que implicaba a la esposa e hijo de la presidenta Bachelet, la conclusión es la esperable en sociedades donde impera la decencia. El nene renunció. La presidenta declaró, firme pero compungida: es mi hijo y me duele, pero como presidenta, aquí la línea es pareja. Palabras más, palabras menos.

En México los casos se suman y se suman. Solo en este sexenio la cifra es escandalosa, de la Casa Blanca presidencial al helicóptero de la CONAGUA. Y de aquí nadie sea ha ido, nadie se fue y, por lo visto, nadie se irá, ni será expulsado.

Comentarios

  1. 2D Isaias Antonio Orozco Rios dice:

    1.-its time that the Mexican not silent , we are letting many irregularities

    2.-but not enough to publish our complaints , we must act

    3.-society has become very conformist

    4.-and not succumb to political prefabricated phrases

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