Inicia mi veda electoral

En mi estado comenzaron las campañas electorales de nuevo. En realidad, no habían terminado, pero estaban en otra fase.

Después de hoy no tocaré públicamente el tema en mi columna periodística, ni en las páginas que restan a este Diario. Inicia mi veda electoral. Entre paréntesis: habrá suficiente basura y mejor no destapar el bote para siquiera olerla.

Diez minutos de noticias en radio, esta mañana, me resultaron suficientes para confirmar el pobre nivel de nuestra subdesarrollada condición democrática. ¿Es eso lo que merecemos como ciudadanía? Posiblemente sí. Facebook exhibe nuestras miserias y vergüenzas.

No comparto la decisión de otras campañas, más gastos, más demagogia, más cancioncitas, más disputas, este triste espectáculo que empezó ayer. Si se anulaban las elecciones, lo que procedía, desde una primitiva opinión, es que se convocara a la fecha muy próxima, y a votar.

El inicio es claro augurio, y me temo que será apenas el despertar de otra onda expansiva de acusaciones, guerras de lodo, intrigas, mentiras. Ángeles contra demonios. Pero yo, desde que dejé de ir a la matiné en mi pueblo, hace bastantes añitos, ya no creo en las películas del Santo contra las momias.

No, no creo que eso necesitemos en Colima o el país. Es verdad, a nadie importan estas opiniones. Pero creo que tiene razón Krishnamurti: adaptarse a una sociedad enferma no es sinónimo de buena salud.

Comentarios

  1. Alfredo Verduzco dice:

    Y mi pregunta es:
    A dònde nos conducirá
    una sociedad en las condiciones actuales?
    Y luego, el escepticismo corree mi tejido cerebral más sensible y los órganos intestinos se rebelan.

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