INTENSAMENTE

IntensamenteSi vieron la película más reciente de los genios de Pixar será más fácil entender mis contradictorias sensaciones.

Como en la cabecita de Riley, en la mía combaten la alegría y la furia. Pero no quiero amargar los minutos de quien me siga, así que empezaré (y terminaré brevemente) con la segunda, la mala. Hoy, después de un año, tronó el proyecto que permitiría llevar mi libro Aprendiendo a enseñar. Los caminos de la docencia a otros estados del país. No profundizaré ni daré detalles. No vienen al caso exhibiciones públicas de asuntos privados. Punto y aparte.

La buena. La alegría. Esta tarde, luego de varios meses de intenso trabajo, coordinando un equipo de colegas, profesores de la Universidad, hemos terminado de corregir nuestro libro colectivo Memoria y presente. Tres décadas de Pedagogía, homenaje sentido, comprometido, a la primera facultad universitaria en Colima.

Estoy muy contento con el esfuerzo, el proceso y el resultado. Siempre pueden ser mejores las actividades, los productos, pero los razonables límites que debemos fijarnos inducen satisfacción.

Este es un año especial en la Universidad. Se cumplen sus primeros 75 años, 30 de Pedagogía. Y creí que en una institución académica del máximo nivel no podía faltar un testimonio colectivo impreso, sin precedentes aquí. El fruto maduró.

Espero que pronto pueda invitarles a su presentación.

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A punto de cerrar la página y salir a caminar en las calles de mi ciudad, veo en Canal Once que la UNAM entregó hoy once doctorados honoris causa a distinguidos hombres y mujeres mexicanos y extranjeros. Entre todos ellos, me alegran varios, especialmente el de Federico Mayor Zaragoza, incansable luchador por la paz como director general de la UNESCO hace algunos años y ahora en distintos frentes.

En 1994, durante un importante congreso mundial, el profesor y político español recibió el doctorado honoris causa de la Universidad de Colima. Allí, en Manzanillo le conocí y escuché su discurso magistral, que luego compartí (y sigo) en innumerables cursos con estudiantes.

Mayor Zaragoza es un personaje que honra su apellido. Indispensable referencia entre quienes siguen pensando y trabajando por la dignidad y contra las injusticias, cuando el paso y el peso de los años convence a la gran mayoría que es hora de sumarse a las filas de los resignados o acomodados en la fila del nada puede cambiar.

Comentarios

  1. Mayra Santos dice:

    La alegría, seguramente, frecuentará más a menudo en su cabeza, porque el esfuerzo será recompensado, y, segura estoy, dispersará a la furia…
    Enhorabuena Doctor Yañez.
    «Escribir un libro es eternizar las palabras, remembrar sentimientos…pero escribir màs de un libro es trascender en el tiempo»

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