JUNIO 26

Termina mi periplo sonorense. A pocas horas de regresar a Colima, vía Guadalajara, descanso en la habitación del hotel. En la tele no me seduce demasiado el Argentina-Colombia de la Copa América.

En un rato nada más saldré con un par de dos buenos recientes amigos. Cenaremos en su casa y con sus alumnos; antes, pasaremos por los ingredientes para un buen asado, en estas tierras que presumen de tener las mejores carnes de México. No lo dudo, pero quiero reconfirmarlo esta noche.

Esta madrugada, como se volvió costumbre, desperté con horario de Colima: las 4:30 de acá. A esa hora, ante la imposibilidad de reconciliación con el sueño, me puse a leer. Hoy comencé la novela “Hombres buenos”, de Arturo Pérez-Reverte. Muchas páginas por delante. Las primeras, confieso, me gustaron. Ya les contaré, seguramente.

Por ahora, me preparo para la mejor noche, y sellar una grata experiencia en Hermosillo.

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