Momentos imborrables

Facebook me recordó que hace un año presenté en el Archivo Histórico de la Universidad el libro Las escuelas: desolación y encanto. Ocasión personalmente memorable, por la compañía en la mesa y entre el público, por el espacio y el marco del Seminario de Cultura Mexicana que organizó la velada.

Casi todos los detalles los tengo tan vivos, como si no hubiera transcurrido una vuelta completa del calendario.

Ese libro se escribió en poco tiempo, con gran alegría y sentimientos inéditos. La apertura y profesionalismo de la editorial, Puertabierta, me permitió manufacturar el libro querido.

Me animaba el deseo de compartirlo, que fuera leído y discutido, criticado y bien recibido. Quizá la palabra que mejor define el origen sea necesidad: de escribirlo, de decantar mis cuestionamientos sobre la escuela y abrir la agenda para un segundo libro que ya debiera estar cerca del final, pero todavía es proyecto.

Traigo el recuerdo y los comentarios ahora, no por fatuidad, sino porque un año después, cuando creí que no volvería a abordarlo en público, mañana por la tarde será el tema de nuestra conversación con la comunidad estudiantil y docente de la Escuela de Trabajo Social Vasco de Quiroga.

Como hice en cada ocasión en que tuve oportunidad, disfrutaré hablando de él y provocando un diálogo sin el cual, escribirlo y presentarlo no tiene sentido. Ese será mi reto, como fue durante este año.

Comentarios

  1. Balvanero dice:

    Buena noche Juan Carlos, y te esperamos con mucho gusto en Vasco de Quiroga…

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