¿PODEMOS, QUEREMOS?

Se anunció que el viernes informarán el nombre del candidato priista a gobernador. La probabilidad de que sea el próximo ocupante de casa de gobierno es alta, en mi pronóstico, y es insoslayable la relevancia noticiosa.

No sé qué será más trascendente: el elegido o el procedimiento. La historia es pródiga en ejemplos: con cualquier candidato, una buena campaña y mucho dinero se ganan elecciones. En esa perspectiva, creo, el PRI podría triunfar sin muchos apuros. Lo cual no significa que no importe el candidato.

Más que el designado, tendrá más peso la negociación. Una fractura mayor en ese partido podría naufragarlos. El peligro de la división no existe: ya están agrupados en bloques hoy irreconciliables; ya están divididos. Pero una fractura profunda y expuesta, con deserción chapulinesca, les podría colocar contra el paredón.

El riesgo existe y no lo pueden esconder. Por eso, es signo de cordura que admitan desde el interior que sí hay discrepancias.

Honestidad y credibilidad son las banderas más destrozadas. Es hora de remendarlas. A nosotros, a los ciudadanos, nos tocará la tarea más sencilla pero cara, todavía: evaluar seriamente a los candidatos y tomar decisiones responsables. ¿Podemos, queremos?

Comentarios

  1. 2B Dulce Rosario Vargas Zepeda dice:

    1. The injustice is sassy.

    2. Is unfair that the democracy don’t be free.

    3. The people deserves be listened.

    4. It seems that many people don’t love themselves.

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