TIEMPO DE SILENCIO

Dos meses después de no enfundarme ropa deportiva, ayer salí a trotar a la pista de la unidad deportiva municipal. Sí, en domingo, temprano, cuando el sol apenas se ponía, ya andaba respirando el viento fresco. Lo hice con alegre desmemoria: no medí la distancia, olvidé que tengo el doble de la edad y un poquitín más del peso que quisiera; el resultado fue funesto. A las 4 de la madrugada me despertó el cansancio. Terribles dolores en las piernas, como si tuviera encima a la familia entera de Peppa pig. Ya despierto no tenía alternativa. Acostado me dolía, y si me movía a la derecha, fatal; a la izquierda, poco menos. Desconsolado tomé mi iPad y me puse a leer para olvidarme de la pena. No lo conseguí, pero pude dormir un par de horas más. El despertar fue atroz. De los parpados hacia abajo, todo lo que debe levantarse en el cuerpo me dolía, sin excepciones. ¡Resignación! Además, es Semana Santa. De nuevo, tomé los zapatos y agachado como pude los puse en su lugar. Cuatro kilómetros de caminata y unos cuantos centímetros corriendo me aliviaron fugazmente. Ya bañado, comido y con el calor del mediodía, camino como bicicleta con ruedas cuadradas. No me siento peor, tampoco mejor. Espero que mañana empiece a cambiar mi suerte.

*

Aborté la lectura de El silencio primordial, libro del profesor, traductor, poeta, ensayista, narrador argentino, Santiago Kovadloff. Lo elegí con enormes expectativas. El título era prometedor. O lo es. Pero en las primeras decenas de páginas me exigió un costo intelectual elevado a cambio de una ganancia que no me interesa mucho. No es el enfoque o la temática que me apetece ahora. Lo guardaré para otra ocasión. O para nunca más.

Me quedo con estas reflexiones:

Estar en silencio cabal no implica haber renunciado a la palabra sino a un modo de concebirla. Calla quien ya no homologa su palabra a la del amo […] Calla quien renuncia al juego del desvarío generado por la acumulación de bienes concebida como realización personal. Calla quien aprender a ver, en su trayectoria temporal, un indicio de eternidad.

Como en aquella compungida expresión del novio a punto de fugarse ante los ojos llorosos de la guapa deshecha, solo atiné a decirle, mientras lo cerraba: ¡no eres tú, soy yo!

Sigo esta noche con el poeta español Ángel González.

Comentarios

  1. 2B Dulce Rosario Vargas Zepeda dice:

    1. It’s very gracious how our body forget when we could run and run without weary.

    2. The sad of this situations is that every time it will be worse.

    3. Although all have a kid inside, sometimes is very hard let it out.

    4. Have you ever gone to workout of kung fu?. I couldn’t get up of my bed without feel that break me.

  2. 2B Jose Pazcual Chavez dice:

    1.jajajaja He had a lot of pain after exercise
    2.After the exercise and he after to take shower and eat he stay better
    3.Don´t worry sir, eventually you’ll feel better after the exercise
    4.But this is very gracious

  3. 2B Eduardo E mmanuel Hernandez Calvario dice:

    1._ Our body forgets the weariness bring adrenaline at that moment, a unique experience
    2._ I did exercise and believe me the next day or want to be your
    3._ I think we all have a moment of péndejes and is what we refer to a child in xD
    4._ come a time when the pain wakes me in the morning?

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