TRAGICOMEDIA EN EL CONGRESO DE COLIMA

Hace algunos días escribí sobre el foro a que convocó el congreso del Estado de Colima para actualizar la ley sobre derechos y obligaciones de los niños y adolescentes. La iniciativa me parecía loable, pero la forma terrible. El foro de marras ya se llevó a cabo. Y me equivoqué. Lo admito sin rubor. Fue todavía peor de lo que pude imaginar. Esa es la conclusión después de leer notas de distintos medios (casi todas igual, por cierto).

La participación fue pobre en cantidad. La calidad, a juzgar por lo que reportan los medios, para el olvido; repetición de lugares comunes, de esas que profieren los políticos que ningunean la inteligencia de sus representados. De los participantes hay que destacar lo que sólo un medio: la presidenta de la comisión convocante llegó una hora tarde; la mayoría de los diputados no asistieron. ¿La sociedad civil? Bueno. Tiene tareas más importantes que pensar en el futuro de la sociedad, o en los niños. ¿Qué son los niños? No votan. ¡Qué importa la democracia! Es un cuento chino para bobos.

Cuando escribí del tema ironicé: ¡un foro para hablar de los niños pero sin la participación de los niños! Es decir, los adultos, a quienes poco importan, decidirán sobre sus derechos y obligaciones.

Es una bofetada más de este congreso. Por cierto, un buen número de esos diputados y diputadas pronto comenzarán nuevamente una campaña para ocupar otros cargos. Algunos lo conseguirán. No sé si tenemos o no los gobernantes y representantes que nos merecemos, en cualquier caso, nosotros los elegimos y los volveremos a elegir. ¡Pues que así sea!

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Cuando termino una novela me invaden sentimientos nostálgicos. Hago un repaso breve y rápido de los momentos más placenteros, emotivos o intensos, de los párrafos que me detuvieron para releerlos y disfrutarlos. Me pregunto, siempre, si volveré alguna vez a leerla. Pocas veces la respuesta es positiva, y casi siempre se cumple. Cuando cierro el libro, entonces, digo adiós a esa historia, a los personajes. Y digo gracias por los buenos momentos. Esta vez tocó el turno a El viajero del siglo, de Andrés Neuman.

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La última revisión de esta página la hice después de cenar un sándwich con vino tinto mirando el partido de fútbol de la selección mexicana contra Ecuador. Los equipos tienen la personalidad de sus entrenadores, suele decirse. Este equipo de México la tiene, para bien y para mal. Son intensos, francos, impulsivos y poco cerebrales. Su fútbol de hoy fue bastante pobre; la inteligencia, pobrísima, y no me explayaré, pero es deprimente el espectáculo de un jugador que luego de una patada se enoja y mienta la madre, en vez de reconocer y disculparse. Es la imagen del entrenador. Lo más lamentable de todo: debutar a un futbolista para que corra en la cancha menos de 15 segundos. ¿Tiene algún sentido? Si esta fuera una página irrespetuosa no tendría duda en decirle al autor de la canallada: ¡la puta madre que te parió!

Comentarios

  1. 2B Jonathan Hali Gorbea Aguayo dice:

    1. some days ago he wrote about forum convened by congress of state Colima to actualize the law about rights and obligations children and adolescents.

    2.the participation was poor in quatity and quality to forget.

    3.when he wrote theme:¡a forum to talk children but without participation children!

    4.a slap more of this congress

  2. 2B Jose Pazcual Chavez dice:

    1.A few days ago he wrote about the forum convened by the Congress of the Colima state
    2.the law of the rights and obligations of children and adolescents
    are very good, but the form is very terrible
    3.The congress are terrible
    4.the participation was poor in quatity and quality to forget.

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