VERSOS DE COHEN PARA MI MADRE

El ocho de octubre de hace ocho años murió mi madre. La recordamos el jueves y nos encontramos por unos minutos con buena parte de la buena familia que no veo más durante mucho tiempo.

A las 40 años fue el golpe más despiadado que recibí; el más contundente e irreversible. La vida está llena de golpes, como de fortuna (disculpen ustedes, pero no pretendo hacer filosofía de libro de superación personal. Ni de otra). Pero unos no tienen otro round, una segunda vuelta. Ese es uno de ellos.

Esta mañana desperté temprano. Aproveché para leer en cama todavía en la oscuridad, escuchando los cantos de los pájaros. Decidí seguir con la biografía de Leonard Cohen. Y en las primeras páginas encontré “una de las canciones más autobiográficas que jamás haya escrito”: The night comes on. Los versos trajeron el recuerdo de mi madre:

Fui al lugar donde sabía que ella me esperaba

bajo el mármol y la nieve.

Le dije: “Madre, tengo miedo, hay truenos y rayos;

sé que no podré hacerlo solo”.

Ella me dijo: “Yo estaré contigo, mi chal te envolverá,

mi mano sobre tu cabeza cuando te vayas”.

Y la noche avanzaba; era una noche muy tranquila;

quise que no se acabara nunca,

pero ella me dijo: “Vuelve, vuelve al mundo”.

 […]

 Ahora ando buscándola siempre, perdido en esta vocación,

diciendo: “¿Cuándo me llamará?

¿Cuándo volverá?

¿Qué debo preparar?”.

Entonces ella se inclina ante mi anhelo,

Como un sauce, como una fuente,

permanece en el aire luminoso.

Y la noche avanza, es una noche muy tranquila

me acuesto en sus brazos y me dice:

“Cuando me haya ido, seré tuya para una canción”.

 

Comentarios

  1. Balvanero dice:

    Hola Juan Carlos, este año experimenté lo que tú hace ocho. No conocía estos versos que compartes, ahora los hago míos también.

    Un abrazo.

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