VIERNES NEGRO

Escribir la página de hoy en este diario resulta más complicado de lo usual. No es el sabido temor a la hoja o pantalla en blanco. Eso no me sucede porque nunca enciendo la computadora, ni abro mi cuaderno, sin saber cómo empezará el primer párrafo. Es una razón distinta: solo en el Estado los temas son tantos, que no podré abarcarlos todos. Un breve repaso.

El presidente municipal de mi ciudad, con licencia o no, tiene que aclarar sin medias tintas, y con sonrisa de porcelana, el caso del alumbrado público; varias decenas de millones de pesos y su candidatura obligan a tratarnos como ciudadanos. ¿Quién, si no nosotros, debemos exigirle explicaciones? ¿El congreso estatal? Mal chiste.

Asunto delicado es el desmentido del gobierno del Estado a lo dicho por la reportera a quien convirtieron en chivo expiatorio; merece análisis en facultades de periodismo: ella no entendió, solo infirió mal, dicen, pero su jefe o jefa no reviso ni rectificó, y la supuesta buena nueva la difundieron con frenesí, hasta que se dieron cuenta, oh perdón, que era una mala inferencia que todos infirieron hasta que se levantaron las protestas justificadas por la realidad no oficial.

El dedazo de Morena, muy moderno, dedazo es. Y al que no entienda, que lea la convocatoria. Un retrato de la oferta que representa ese partido (ya muy partido en Colima). Si sus perspectivas electorales fueran medianamente buenas, habría razones para preocuparse, pero el tiempo los colocará en su sitio: unos por allá, otros en contra, aquellos en contra de ambos, todos en contra, hasta de sí mismos.

Las cifras y los desmentidos sobre la pobreza en Colima. Que si, que no. En fin. No vale la pena. Deténganse todos los análisis y espérense cifras de CONEVAL. Lo que digan los implicados, por ahora, es pura publicidad (pagada, claro).

Hoy se designará el candidato priista al gobierno de Colima. El método científico: dedazo. Of course.

¿Y en todas estas historias, los ciudadanos, qué pitos tocamos?

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