Estación Mérida 2

El único problema de visitar Mérida es regresar pronto, sin alcanzar todos los propósitos culinarios o visuales propuestos; menos, cuando la agenda de trabajo se resiste a quedar en el cuarto de hotel, o antes, en el cubículo de la Universidad.

La estancia de ahora fue la más ajetreada, por las dos actividades que debía cumplir en la Universidad y las tareas que traje conmigo. Regreso con casi todas las metas laborales cubiertas; falta preparar el examen de francés, recuperar algunas de las horas perdidas de madrugada y estabilizar el organismo después del festival de sabores.

La siguiente será la última semana laboral. Vendrá un periodo de reposo y reflexión. Creo que nunca esperé tanto, con ansiosa desesperación, que sonaran los villancicos para arrullarme y despertar el año próximo.

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