Matar por matar

La violencia en Colima se hospeda vigorosa, desalojó la tranquilidad y amenaza con perpetuarse. La cifra de muertos desborda todos los límites, exhibe incompetencias y la gravedad del mal. Un día sí, otro también, los ejecutados van subiendo las gráficas más ominosas de una sociedad vulnerable y vulnerada.

Todas las muertes violentas perturban, pero la forma en que fue asesinado un menor de edad (niño, según la Unicef) que laboraba en un Kiosko de Manzanillo conmueve. Su sueño, según relatan notas periodísticas, era reunir dinero para comprarse una computadora y estudiar para convertirse en administrador.

El video que circula (también convendría averiguar por qué) en redes sociales, y las descripciones del hecho son escalofriantes. Mataron a Germán nada más por qué sí.

Uno está acostumbrado a pensar en la lógica de que hay un móvil para los comportamientos, que actuamos inspirados por una razón o una ofuscación, pero en este suceso no hay motivos para que un sujeto, nomás por nomás, cobardemente dispare su pistola contra otro que ni opuso resistencia, indefenso.

Matar por matar nos coloca lejos de los peores comportamientos entre los animales. Esas conductas son de otro reino. Así estamos viviendo en esta entidad que se nos desangra entre las manos, entre la incompetencia y el desamparo.

Comentarios

  1. Arturo dice:

    Buen dia Juan Carlos:

    Saludos desde el bachillerato 14, todavia esperando a que recursos humanos(Lic. Celso) me de mi cambio de trabajo a una facultad o al departamento de psicologia por parte del CEDEFU aqui en manzanillo.

    Ese joven de nombre German era del bachillerato 9 y el maestro Margarito Arciniega Ordaz era su maestro.

    SALUDOS !!!

    P:D: Y ahora a que te dedicas Juan Carlos en cuestiones laborales?

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