Recortes de la semana

La semana fue intensa. En algunos momentos solo el café a todas horas ayudó a mantener alguna lucidez. La atención [y tensión] se centró en las pruebas finales del nuevo libro colectivo y la decisión sobre la portada; inquietaba también que el ISBN se otorgara y no complicara la impresión. Para esta noche esos asuntos ya se resolvieron.

Viene otra etapa: las presentaciones y entrevistas para difundirlo. Mañana temprano, primer día del fin de semana largo, tendremos la primera. La siguiente tal vez nos exija varias horas.

Alejado de esta página omití contar la experiencia del examen de titulación de Sonia Vargas y Juan Jesús Vega. Fue el miércoles por la mañana. Trabajamos la tesis durante tres semestres de forma singular, primero, porque Juan estaba de movilidad estudiantil en España, mientras Sonia y Cristian realizaban su servicio social en el INEE. Allí nacieron las primeras reuniones. Después de estos meses y algunas vicisitudes, llegamos al examen. La tesis es decorosa, pero la calidad de su presentación y la manera como respondieron a los cuestionamientos de los sinodales fue realmente notable. La mención honorífica fue ganada a pulso.

El artículo que envié a España para El Diario de la Educación me dejó muy satisfecho. A riesgo de fatuidad, me gustó. Se publicará la siguiente semana.

Vienen cuatro días de asueto, pero el martes, al regreso de labores, debo entregar el primer capítulo de otro libro colectivo que coordino. Tengo pocas horas de reposo, aunque me gustaría dormir hoy y despertar pasado mañana.

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