Alegrías ajenas como propias

Muy temprano me dio por provocar a otros la tentación de publicar. En el último año de la carrera fundamos una revista en la Facultad de Pedagogía. Se llamó Praxis Educativa, como conté en otros momentos; breve de vida, pródiga en satisfacciones.

En función de los tiempos disponibles y la actitud de grupos estudiantiles, alenté esa práctica. Algunas tuvieron más éxito. Nunca he dejado de hacerlo, no con un programa ni disciplina ejemplar, pero cuando aparece la menor oportunidad, ni lo dudo, y casi siempre hay buenos resultados.

Hoy recogí uno de sus frutos del último curso que impartí en la carrera. De uno de los trabajos que debían desarrollar los estudiantes, consistente en comparar las estrategias para la continuidad educativa entre México y otro país, recibí varios muy buenos trabajos. Elegí uno y le propuse a la estudiante, Carmen, que lo preparara para buscar un espacio donde publicarse. Lo hizo y luego de varias semanas encontré el momento de ayudarle a corregir y adaptarlo como artículo de opinión. Hoy se publicó en “El Centinela” y el hecho me regaló una gran alegría.

Aquí se los dejo, por si quieren leerlo. http://www.elcentinela.mx/sistemas-educativos-de-mexico-y-estonia-distintos-pero-enfrentados-a-la-misma-realidad/

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