FÁBRICA DE SUEÑOS

Esta mañana desperté y abrí el libro Poesía completa, de Jorge Luis Borges. Recorro sus páginas sin prisa, a veces leyendo en voz baja para escucharlo. Entre los poemas que leí hoy apareció “Sueña Alonso Quijano”:

El hidalgo fue sueño de Cervantes

Y don Quijote un sueño del hidalgo.

Es decir, que la máxima obra de la literatura en nuestro idioma es producto de un doble sueño. ¡No está mal, nada mal soñar!

Pensé: ¿cuántos sueños se estarán forjando en estas semanas infinitas de encierro?, ¿cuántas obras maestras de la música, las letras, la pintura… nacerán en las próximas semanas, meses, años?, ¿cuánta maravilla se estará produciendo en las vidas cotidianas mientras vivimos resguardados?

Sí, no está mal soñar aunque estemos confinados, o quizá por ello, y escondernos, de vez en cuando, en la fábrica de sueños.

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