Placeres insospechados

Dos años colaboré con una opinión quincenal para la antigua Radio Levy, la RL con la que amanecía en mi infancia pueblerina. La experiencia fue siempre grata. Me gustaba acudir a la estación a grabar en sus cabinas; luego, la tecnología facilitó y enviaba el audio desde mi teléfono. 50 pequeños textos se hospedan en mi página web, testigos de aquel periodo.

Varios años después, es decir, hace algunos meses, Fernando Castillo, de Zer Informativo Colima, me invitó a incorporarme a su grupo de opinadores. Acepté de inmediato, por una sempiterna facilidad de decir que sí a casi todas las invitaciones. Desde las primeras horas empezaron a bullir algunas ideas de lo que podría y quería intentar.

Ayer escribí la opinión número siete y conforme pasan las semanas se me va volviendo una actividad más grata y desafiante. Encontré una veta insospechada, un placer que me hacía falta: buscar las palabras que suenen mejor a los oídos que a los ojos. Es como armar el rompecabezas de una obra de arte, que a cada pieza va descubriendo y desafiando.

¡Cuando dije , nunca supe que disfrutaría y aprendería tanto!

Deja tu comentario