Una educación

El fin de semana, volando de Monterrey a Ciudad de México, leí las páginas finales de Una educación, la autobiografía de Tara Westover. Aunque han pasado 48 horas desde entonces, me persigue la historia de la hija de una familia de mormones fundamentalistas en Idaho.

Es una historia real, literaria y pedagógica, que relata las vicisitudes de la autora desde la infancia hasta la obtención su doctorado en Cambridge; el adoctrinamiento que recibió de sus padres, como sus hermanos, encerrados en las montañas y tratando de sobrevivir al delirante ataque gubernamental inventado por el padre, e intentando no ser contaminados por las tentaciones demoniacas de escuelas, maestros, hospitales y medicinas.

Fue la voluntad y un puñado de personas providenciales, primero su hermano, y luego dos maestros, quienes llevaron a Tara a graduarse en dos de las mejores universidades del mundo, y a publicar una novela que ya es un éxito mundial.

Puede interpretarse de distintas maneras, afirma Tara, pero lo llama “una educación”. La constatación de que es posible lo que parece un milagro en circunstancias difíciles: la educación.

Deja tu comentario