¿Nueva generación de políticas para educación superior?

Durante la campaña electoral pasada escuchamos en las voces de todos los actores políticos, en mayor o menor medida, declaraciones en torno a la centralidad de la educación. Sobre el ámbito de la educación superior, en específico, se insistió en su importancia para la transformación económica y política del país con adjetivos desmesurados respecto a las propuestas. No es novedad: prevalecen discursos demagógicos, semivacíos y propuestas poco originales. Poco se podría rescatar de las miles de proclamas vertidas en esos meses.

Para el caso de la educación superior la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior, ANUIES, como en las elecciones presidenciales previas, preparó un documento que entregó a los candidatos, obteniendo de ellos aquiescencia y compromisos de apoyo; se llama “Inclusión con responsabilidad social. Una nueva generación de políticas de educación superior”, preparado formalmente con un equipo de investigadores reconocidos en el campo educativo y funcionarios del organismo que agrupa a los rectores, encabezado por su dirigente, Rafael López Castañares. Contiene cinco pequeños apartados, a saber: “Avances y limitaciones en las políticas de educación superior”, “La inclusión social como principio rector de las políticas de educación superior”, “Ejes estratégicos y propuestas”, “Acciones prioritarias” y “Corolario”. Enseguida revisaré el balance hecho a las políticas, programas e instrumentos aplicados en la educación superior desde hace un par de décadas y, en particular, el contenido sobre la evaluación a las instituciones y profesores.

El primer tema me parece de suma importancia por la propuesta central del organismo: “Construir una nueva etapa de desarrollo de la educación superior en el país, cuyos ejes sean garantizar la inclusión de los jóvenes en los procesos de formación avanzada, así como la consecución de niveles superiores de calidad y responsabilidad social de las instituciones y actores participantes en los procesos de transmisión, generación y divulgación del conocimiento”. Entonces, si pretenden iniciar una nueva etapa, es obligado hacerlo a partir de una revisión meticulosa de lo que antes se hizo bien y de lo que no se pudo para lograr el nuevo cometido (inclusión de los jóvenes y mayores niveles de calidad y responsabilidad en las funciones universitarias). Si no hay tal ejercicio, las posibilidades del error o la repetición de fórmulas no exitosas será mayor. Empezar por lo hecho es una tarea preliminar para trazar el nuevo horizonte.

Desde esa perspectiva, se ofrece un diagnóstico descriptivo y plano, poco crítico y hasta cierto punto complaciente, que no profundiza explicaciones. Es entendible. En otros momentos, estos documentos han provocado fricciones entre la ANUIES y la SEP, pues las autoridades gubernamentales han sido muy sensibles a las críticas y esta vez no habría sido distinto. Por eso el lenguaje y por eso el tono.

Los problemas que resalta el documento como de “urgente atención”, ya señalados algunos de ellos, dice, desde 2006, son los siguientes: inexistencia de una política para la educación superior, la ciencia y la tecnología con visión de Estado; alcances limitados en cobertura y equidad social; escasa correspondencia entre las formas de coordinación y regulación vigentes y el tamaño y diversidad del sistema de educación superior; la persistencia de IES y subsistemas con desiguales niveles de calidad y pertinencia académica.

El balance parece tacaño. No son visibles problemas derivados de aquellos pero que, por su impacto, merecen mención especial, como el financiamiento, la capacidad pedagógica de sus profesores o la competencia de la autoridades, la educación privada así como los sistemas de pensiones y jubilaciones.

Estos desafíos obligan a plantearse nuevas metas y una visión renovada de las políticas. En su justificación, tímidos, aparecen otros: el desconocimiento de la diversidad institucional con políticas uniformes y el reconocimiento de que “el actual ciclo de políticas enfrenta rendimientos decrecientes, como sucede con las políticas aplicadas en el ámbito de la evaluación y el reconocimiento de la calidad de los programas educativos, los estímulos al desempeño docente, el crecimiento desarticulado de las IES (públicas y particulares), y las acciones seguidas en materia de financiamiento por medio de programas y fondos extraordinarios que no tienen asegurada su continuidad y que han llevado a una excesiva burocratización del quehacer académico y de la gestión institucional”. La explicación de tal desorden es que no existe una política de estado en educación superior, ciencia y tecnología. Ese es el imperativo, en consecuencia.

Hasta aquí un apretado balance de los problemas y retos que asoman en el documento multicitado. No tengo duda de que todos esos problemas existen, pero sí lo tengo en que sean los únicos y que las explicaciones sean las más plausibles. No se puede sostener, por ejemplo, el tema de los estímulos al desempeño docente sin consideraciones sobre políticas salariales, o la insuficiencia de la cobertura sin mirar el conjunto del sistema educativo y la precariedad del derecho a la educación de buena calidad.

 

Sobre la evaluación

El agotamiento de las políticas e instrumentos diseñados a nivel central para configurar el “nuevo rostro de la educación superior” (expresión promovida por la Subsecretaría de Educación Superior en tiempos de Julio Rubio) tiempo atrás se agotaron. Desde su nacimiento ya acusaban defectos que el tiempo profundizó y hoy son inocultables.

En la obsesión por transformar la educación superior a base de evaluaciones y ligar el financiamiento a resultados, las instituciones de educación superior elevaron sus indicadores (abstracciones con frecuencias lejanas de la realidad), cambiaron el paisaje de las instituciones (inversiones millonarias anuales en infraestructura o “habilitación” de profesores), organizaron a las universidades en dependencias de educación superior (DES) por encima de la normativa propia, incluidas las  leyes orgánicas que establecen sus formas organizativas, y agruparon a sus profesores en cuerpos académicos, entidades muchas veces ficticias y con producciones conjuntas forzadas, que impulsaron la era de la producción de papers en serie. Por supuesto, cambió la educación superior mexicana, eso es inocultable, pero el balance no es necesariamente positivo, y faltan análisis más rigurosos de los claroscuros al interior de las propias instituciones.

Sin embargo, el debilitamiento de políticas, estrategias e instrumentos ya es acusado. Al interior de las instituciones muchos académicos tiempo atrás ya lo sosteníamos con evidencias incontrastables, como las prácticas de simulación a que conducían los procesos de evaluación para certificaciones, acreditaciones, estímulos y asignación de recursos financieros, todo lo cual condujo a que las instituciones erigieran universidades de papel (como titulara Luis Porter a su libro que analiza estos temas), con “buenos indicadores” pero insustanciales. Estos señalamientos críticos que fuimos dejando eran rechazados, negados y ocultados por quienes, gozosos, insistían en cuadricular hasta la mínima expresión la libertad académica, tarea que encontraba su culmen en los Programas Integrales de Fortalecimiento Institucional, PIFI, orgullo de la burocracia.

En el “Inclusión con responsabilidad social. Una nueva generación de políticas de educación superior” hay observaciones críticas que tardaron pero al fin brotan. La evaluación y el aseguramiento de la calidad deben ser estratégicos, como ahora, se afirma, sin embargo, “es necesario diseñar nuevas estrategias e instrumentos mejor asentados en la naturaleza del trabajo académico, eficientemente articulados, menos redundantes y más enfocados al conocimiento de los resultados e impactos del quehacer de las instituciones y de los académicos en el proceso de enseñanza-aprendizaje” (p. 35). Dos décadas de aplicación han demostrado, se dice, sus deficiencias, produciendo distorsiones y desgaste, cuyo efectos podrían revertir logros.

Hay claves que no vieron o no quisieron los impulsores de la política oficial: “Desde hace años, los procesos de evaluación han estado centrados en indicadores de insumos y de procesos, y en menor medida en indicadores de resultados e impacto, convirtiendo los medios en fines” (p. 45). Así, por ejemplo, en el ámbito docente son los exámenes (especialmente el Examen General de Egreso de la Licenciatura del CENEVAL) los que están definiendo los contenidos de los planes de estudio, en una inversión pedagógica poco estudiada todavía.

Hay una sobrevaloración de los indicadores, admiten: “El modelo de evaluación de la educación superior es redundante y desarticulado; posee una tendencia a la estandarización que no reconoce especificidades; enfrenta problemas regulatorios y muestra rendimientos decrecientes; es insuficiente la articulación de los distintos instrumentos y organismos de evaluación que operan en el sistema, y existen cuestionamientos sobre la solidez de los resultados de algunos procesos de evaluación y acreditación” (p. 45). El reto es construir un sistema nacional de evaluación de la educación superior (porque no existe, se entiende): “La relación entre los procesos de evaluación y la asignación de recursos extraordinarios mediante la asignación de fondos concursables, ha inducido respuestas adaptativas por parte de las IES y de los académicos, que en algunas ocasiones se han traducido en el cumplimiento formal de indicadores, distorsionando el objetivo central de la evaluación educativa: retroalimentar el trabajo académico para mejorar su calidad” (p. 45). Otro tratamiento al tema desde las oficinas de la SEP podría ser revelador o no de progresos, aunque parece que financiamiento y evaluación, por el control que impone, es un binomio que resistirá sin cambios ni contratiempos a la nueva administración.

Hay solo una insinuación el reconocimiento de lo que expertos denunciaron ya sobre la falta de rigor formativo de la casta de “evaluadores” a que dieron lugar los Comités Interinstitucionales para la Evaluación de la Educación Superior (CIEES) y los organismos acreditadores. Y ese me parece un tema central en el presente y en el futuro de la evaluación educativa en el país.

 

¿Avanzamos?

Si los buenos diagnósticos no garantizan la solución de los problemas, los diagnósticos errados nos alejan de una aproximación a su solución. No creo que falte visión para ubicar los problemas en su justa dimensión, más bien, creo que se ha optado por mantener una tersa línea de continuidad con el pasado, pues finalmente el rol de ANUIES no ha sido menor en la conducción de la educación superior, especialmente en las universidades, y de impacto notable también con la Reforma Integral de la Educación Media Superior en los bachilleratos universitarios.

La comentada es la propuesta de los rectores y su organismo. Veremos qué ofrecerá el nuevo sexenio y las autoridades en la materia. La pregunta que desvelaremos pronto es si la nueva dirigencia educativa en el país diseñará una propuesta pertinente para la educación superior o mantendrá un rumbo inalterado después del paso del PAN por la presidencia nacional.

 

* Publicado en el Semanario digital LAISUM, número 40, México, 29 de octubre de 2012.

Comentarios

  1. Dr. Juan Carlos: You really think things that are very important her role and we all should take consideration assessments are hence very important as this as its title is. Evaluates teachers, students and staff to find out if he is qualified or not. In turn coordination as always, in Mexico and other countries are subcordination by people who know how yet knows nothing.
    We must put an end to be the best, stop complaining about corruption and change one by one to be the example, no matter how long we wait, the point is starting.
    I liked your post

  2. I like your commen.
    Depletion of policies and tools designed to centrally.
    SEP could be revealing or not progress
    For years, the evaluation processes have focused on input indicators and process.

  3. Christian Daniel Rentería García dice:

    We have to look for solutions not more problems.
    Lets hope we are going in a good way.
    This is not a game, we need to keep focusing In our dreams.
    If we want to others do their jobs we have to star for ourselves.

  4. Daniela Moctezuma Garcia 1A dice:

    I didn´t know the existence of this document.

    I think for better higher education, first have to improve basic education.

    I mean, improve education from the primary.

    I think, as a few years ago was education, we have improved.

  5. Edsel Barbosa 1D dice:

    Education needs reform
    responsible and well maintained, because the way
    we study is not the best,
    need to improve.

  6. hello doctor

    me again, well I think about all this

    what the education remain the same as long as we do not want to continue doing things

    about the statistics, is quite right, are indicators, which sometimes are nothing useful

    greetings have a nice day

  7. Saul Alejandro Jimenez Mendoza 1ºA dice:

    First of all, we have to improve as a society.

    Education needs real reform.

    Education in Mexico has big problems.

    Education is something serious, they need better teachers and students interested in learning.

  8. Carlos Alberto Santoyo Lopez 1A dice:

    Politicians cann´t take advantage of the education.
    People shouldn´t promise anything in vain.
    Start again don´t means start of zero.
    Politicians should win the votes for their way.

  9. Many people consider other problems more important. Whoever governs, problems are the same. Everybode hopes this changes makes a better country. I hope, specially, than the inclusion will be applied.

  10. David Toledo Zúñiga 1B dice:

    I like you comment.
    Real reform is necessary for a good education.
    Need better teachers and students who have the interest in learning.
    Interesting information.

  11. Felipe Lao-kiun Alcantar Lam 1B dice:

    I don’t care about elections
    I want my education
    Not a bad education like always
    I want a change

  12. Jorge Caballero dice:

    What the new president does not matter much if the company also helps.
    Education is not a problem.
    He is the lack of this.
    This publication is particularly extensive but good read

  13. Marco Antonio Torres Soriano 1B dice:

    Education in Mexico is very careless.
    The change will not happen the overnight.
    I think we need to study more.
    We all should strive to be better.

  14. Marco Antonio Lopez Mendoza 1B dice:

    if I think that that really has a real change in our society has to start with education and continuing education for education ending with that we will see a change to mark our society.

  15. JOSE EDUARDO CORTES CERNAS 1B dice:

    The text is very interesting.
    The new policy seems better than before.
    I hope it improves the university.
    We will see improvement in college with over time.

  16. Ricardo Gomez Guerrero dice:

    I liked its publication Dr. Juan Carlos Yañez, I really liked your phrase «First things made ​​a preliminary task to trace the new horizon.» and be assured that it will.
    It is also true that for years, assessment processes have focused on input indicators and processes, and to a lesser extent and impact indicators, converting means into ends.
    And because there is nothing more to say once again I congratulate his excellent publications.

  17. kevin roberto gomez peralta 1"D" dice:

    Politicians always use education as a way to win people over.
    Education needs a good overhaul that benefits everyone equally.
    Have to make quality education is not just to say.
    Only time will tell what politicians do with education.

  18. José Eduardo Aguilar Anguiano 1°B dice:

    Many politicians promise to improve education.
    Few politicians meet to improve education.
    I liked your post.
    I hope you have a good day.

  19. José Eduardo Aguilar Anguiano 1°B dice:

    Many poticians promise to improve education.

    Few politicians meet to improve education.

    I liked your post.

    I hope you have a good day.

  20. muy buenas acabo de enterarme de tu pagina y la verdad es que me parece estupendo no sabia de mas personas interesadas en estos temas, aqui tienes un nuevo lector que seguira visitandote semanalmente.

  21. Jesus Roberto Trejo Quiroz 1B dice:

    The higher education it’s important because it gave us excellent professionals to the society.
    We need a new policy on the higher education.
    We are moving? yes, few steps.
    Higher education is important more than ever.

  22. Antonio Torres Figueroa dice:

    First of all, we have to improve as a society.

    Education needs reform

    This is not a game,

    Education in Mexico has big problems.

  23. Edwin Preciado dice:

    Very interesting your text
    Very good sentences to reflect.
    Very good way to express
    thanks for your article

  24. Ignacio Ramirez dice:

    Education in Mexico is the most important for progress.
    The government should invest more in education.
    That in mexico nurse educated and less ignorant.
    Good article Dr.

  25. Jose Manuel Tapia Gonzalez 1A dice:

    I like you post Doctor!
    In the actuality we need better teacher and also better students.
    I agree with you.
    The Educatin isn’t a game.

  26. Keila Abigail Valdez Perez 1D dice:

    Hopefully soon they do something.
    It’s in their hands the progress of Mexico.
    On they depends the future of young people.
    They must look after the interests of Mexicans.

  27. Víctor Iván López González 1A dice:

    What you write is very interesting.

    Hope all is for good.

    That is a solution to the problems and not worse.

    Will Be Known only in time.

  28. Amayelli Itzel Silva Contreras 1º D dice:

    Interestingly, it is about education policy.

    The document has sections that I find interesting.

    It is true what has been said in one of the paragraphs of the text for a new stage is about the failures that have at this time.

    The problems in the text are shown as of paramount importance should meet as soon as possible.

  29. I think education is independent of higher power.
    Education should strengthen from their bases.
    In my view, the «PAN» did a good job in education.
    I hope the PRI keep doing well.

  30. José Luis Garza Gallegos 1ºD dice:

    I have any hopes about this goverment.
    I only hope that they won’t impair us more.
    The educational system won’t change, or not too fast, so, if it change or it won’t we have to do our best work learning by ourselves.
    An president that don’t know more than one language and don’t enjoy to read books won’t fix nothing.

  31. edgar eduardo zepeda orozco dice:

    Depletion of policies and tools designed to centrally.
    It’s in their hands the progress of Mexico.
    People shouldn´t promise anything in vain.

  32. Miguel Arias Sandoval 1A dice:

    Called Actors to politics is a good form, because this are they are, and nothing more.

    The people think and imagine a great change, but only obtained trash

  33. Luis Enrique Flores Ramirez 1°a dice:

    Let’s hope we are going in a good way.

    We would improve education from the primary.

    I like your comment.

    Bad education like always

  34. Roberto Banda 1A dice:

    Never is good centralize things that are for the society.
    Lack that for the president also it will be urgent.
    And that good being assessed.
    Improve this efforts.

Deja tu comentario Ricardo Gomez Guerrero