Blog

Entradas con las etiquetas ‘Educación’

¿PODER O AUTORIDAD EN EDUCACIÓN? LECCIÓN MAGISTRAL

Mis convicciones en el tema, derivadas de la práctica y lecturas, se afianzaron con un breve artículo escrito por Miguel Ángel Santos Guerra, educador español. Se llama “Jefes tóxicos en educación”. Cada línea invita a su reflexión.

La ligereza y desinformación, la improvisación e irresponsabilidad que abundan en el campo escolar confunden con frecuencia ambos términos: poder y autoridad. Las distinciones entre ambos son meridianas para Miguel Ángel Santos Guerra: “La autoridad, para ser tal, tiene que estar al servicio de la comunidad. Hablo de autoridad, no poder. La palabra autoridad proviene del verbo latino auctor, augere, que significa ‘hacer crecer’. De modo que tiene autoridad aquella persona que ayuda a que los demás se desarrollen, que ayuda a crecer.”

La autoridad escolar, es decir, quien ejerce la autoridad apropiadamente, tiene como tarea propiciar las condiciones para que en su institución, cada uno desempeñe los oficios con dedicación y entusiasmo; colabora siempre y encabeza la batalla contra las dificultades.

La definición es puntual: la autoridad sirve a la comunidad, no se sirve de ella para sus fines personales o grupales; menos para su egolatría. Quien ejerce la autoridad es el primer servidor, no el señor feudal de la escuela o institución, al cual deben rendir pleitesía los vasallos.

“Quien aplasta, humilla, silencia, castiga y, en definitiva, destruye, no tiene autoridad sino poder”, asegura Santos Guerra. Y esta condición tóxica no es privativa de los hombres. Aunque uno supondría que en las mujeres existe una sensibilidad distinta, un ejercicio diferente, no es norma que así sea, ni siquiera hay mediana garantía. Habría que extenderse, pero no hay tiempo. Dice el profesor jubilado de la Universidad de Málaga: “Lo más triste es que haya mujeres que asuman rápidamente los esquemas mentales del mando machista autoritario. Qué triste. Habría que esperar de ellas un estilo de dirección más sensible, más inteligente, más honesto”. ¡Habría que esperar, sí!

No es complicado ni requiere una metodología científica saber cuándo estamos ante un jefe tóxico, despótico y otro que ejerce la autoridad con sentido. Por supuesto, reconociendo que no es un asunto en blanco y negro, dice nuestro autor: “Existe para mí un criterio decisivo para valorar la actuación de un jefe: ¿a quién desea tener contentos, a los de arriba o a los de abajo?”. Abunda: “Mi pregunta es si la acción de los directores de las escuelas se dirige a finalidades educativas, o si se enmaraña en el ejercicio de la burocracia, el control, el autoritarismo y las intrigas”.

No hay recetas para ser buen o mal jefe. Ni es suficiente tener un doctorado en liderazgo o educación. Y debe quedar muy claro: la autoridad no es un don mágico que se transmite con un nombramiento rimbombante. En todos los casos, “La autoridad se gana con el trabajo, con el ejemplo, con la coherencia, con el diálogo, con la humildad”. Lo demás, no hay duda, se irá un día, como el polvo en la mesa después del trapo limpio.

 

EL ORGULLO DE SER DOCENTE 2

12065605_1009334235797618_2543224809619197694_nDesde hace varios días quería mostrar la foto que acompaña esta página. La imagen es poderosa, impactante. Tendría más adjetivos, pero prefiero eso, antes que decir dramática o algo de tinte desalentador.

Cada uno verá lo que quiera. La imagen, dentro del desnudo casi total, me gusta porque simboliza el compromiso, la pasión, la responsabilidad de un profesor pobre, enseñando a un estudiante más que pobre, en un contexto pobre, pobrísimo, donde abundan, en cambio, las ganas de aprender y compartir.

Como magistralmente recordara Fernando Savater en el Teatro de la Universidad de Colima, la educación es la lucha contra la fatalidad. Es la fatalidad la que intentan combatir un alumno y un estudiante, que no esperan a que se repare la escuela, lleguen los paquetes de útiles escolares o los uniformes, menos las becas para maestros y alumnos.

La educación es la lucha contra la fatalidad que condena a los pobres a ser eternamente pobres. No digo ingenuamente que la educación es el pasaporte para el bienestar material, porque no es la educación lo único que se precisa para el progreso social, pero es un ingrediente indispensable. No basta la educación para dejar la pobreza, pero la pobreza sin educación es cadena perpetua.

Leer más…

EL ORGULLO DE SER DOCENTE

Lo conté antes una o dos veces. Después de trajinar veinte años en la administración educativa, un día decidí que no quería seguir más por un tiempo en esas labores. Había llegado la hora de hacer aquello que también me apasionaba. Tenía otros proyectos, renovadas ilusiones, muchas razones personales y profesionales para cambiar el rumbo.

Después de aquel momento, muchas veces me encontré con la misma pregunta, semejante desconcierto e incredulidad. Cuando me interrogaban ¿y ahora qué harás?, a la respuesta casi todo mundo me respondía con alarma: ¿y solo de profesor?

Como si ser profesor universitario fuera desprestigio o poca cosa.

El tiempo me dio la razón. Muchas satisfacciones vinieron y siguen llegando, a veces lentas, otras más abundantes. Pero llegan, siempre.

Hoy, Día Mundial del Docente, mi hijo me ha regalado una nueva, enésima confirmación de que he elegido el rumbo correcto: hacer lo que me gusta en la vida, y hacerlo con pasión.

Este mediodía en el auto, a la salida del colegio, mientras Mariana Belén emborronaba su cuaderno con textos que nos prohíbe leer, Juan Carlitos y yo conversábamos animados. A punto de llegar a casa, me sorprendió de nueva cuenta:

-Papá, pregúntate: ¿por qué un cerebro tan pequeño tiene una imaginación tan grande?

Su ingenio, mezcla de palabras, entonación y sonrisa pícara, me sorprendió en grado extremo y mirándolo por el retrovisor lo acerqué para besarlo y expresarle mi alegría. De lo que hablábamos no contaré nada, es cosa de dos. Luego de preguntarme aquello, siguió una petición: que escribiera un libro con ese título, y que en la contraportada escribiera de qué se trataría. No creo que pueda cumplirle, pero ya habrá tiempo de explicárselo.

Me recordó, entonces, que a los cinco años tiene un camino elegido en su vida: pedagogo y escritor de libros. Como tú, papá, me dice.

Lo que opinen algunos despistados de “solo ser profesor” no tiene comparación con la opinión alegre de un niño y su curiosa ingenuidad.

EDUCACIÓN: DERECHO INCONCLUSO EN COLIMA

¿Cuál es la calidad general del sistema educativo en Colima? ¿Estudian todos los que deberían? ¿Cuál es la eficacia del sistema en retener a todos los alumnos? ¿Cuál es la calidad de la formación ofrecida?¿Colima es un punto de referencia nacional? ¿Cuáles son los problemas de la educación en la entidad? ¿Dónde se ubican sus progresos y dónde están sus zonas oscuras? ¿Cómo está la entidad, respecto al país?

Estas son las preguntas centrales del proyecto de investigación que realizo en la Universidad de Colima con el tema: la educación en Colima, de los derechos a los hechos. Pero son, también, algunas de las interrogantes que los ciudadanos, los periodistas podrían plantearse para conocer el nivel de salud pedagógica de las escuelas del estado. Son preguntas clave para analizar la calidad, más allá de las declaraciones oficiales.

Comprender la calidad, estimarla, medirla, juzgarla, es complejo, en términos conceptuales y empíricos, porque las opiniones divergen y no hay consensos, por ejemplo, si una prueba escrita (llámese Enlace o Planea) es la mejor forma de conocer la relevancia de los aprendizajes de los estudiantes; o si un examen es la vía más adecuada para decidir que una persona es idónea para ocupar plaza como docente.

Leer más…

BALANCE SEXENAL

La mitad del sexenio nos encontró lejos del promisorio comienzo. De aquel prometedor arranque, sellado con el Pacto por México que acordó la jerarquía política, quedan recuerdos y malas cuentas. Las expectativas han sido destrozadas por la realidad. El escenario es un páramo, y en algunos rubros, semeja a un territorio luego de la devastación del tsunami.

Los saldos son desalentadores. La violencia no cesa. Los muertos siguen sumándose a diario. El escape del Chapo expuso la profundidad del túnel de la corrupción y la incompetencia. La batalla contra el crimen organizado, a juicio de expertos, ni siquiera está bien enfocada: los sostenes económicos siguen incólumes; siendo así, descabezar a una organización solo demuestra la eficacia de la universidad que fabrica nuevos capos.

Seis años de Calderón y tres años de Peña Nieto dejaron más muertos que toda la sangrienta dictadura de Jorge Rafael Videla en la República Argentina. No es para presunciones.

Leer más…