El frío invierno 2013 que vivimos en Santa Fe, Argentina, calentó varios de los proyectos cuyo frutos recojo ahora. En la pequeña mesa de trabajo, con la ventana mirando al río Paraná y las
Hay libros, o sus autores, o los autores de quienes hablan los libros, que me merecen absoluto respeto, a veces admiración. A los de esa clase no los puedo leer en cualquier momento, en indistinta
Los mejores libros que pasan por mis manos los leo sin prisa, con pausas, reflexionándolos, tomando notas. Lo hago siempre en condiciones muy especiales: en silencio, tranquilo, sin preocupaciones,
Con la agenda apretada en compromisos varios, el tiempo de lectura es el primer sacrificado. Faltan horas y sobran tareas. Escasea la paciencia, sobra incomodidad. El círculo vicioso se cierra: sin
Esta mañana leí una entrevista a Fernando Savater en El País. El título me inquietó: “Mi vida es comer, dormir y llorar”. Cuenta dos historias que se funden en una: la del libro Aquí viven
