Los domingos de esta cuarentena interminable opté por disminuir casi a cero mis actividades laborales para la Universidad. Hoy no fue la excepción. La tesis del equipo de Gabriela, ElÃas y Uriel
MentirÃa si no confesara que estoy contento, dentro de la perplejidad. En estos dÃas he cosechado muchos frutos del trabajo cotidiano en el encierro forzoso. Hoy el blog “Distancia por
Hoy no hace falta escribir más. Anoche leà todo lo que querrÃa contarles. Las palabras son del poeta español Luis GarcÃa Montero en su libro Las palabras rotas: Cuando alguien muere, cuando
Confieso que a veces desfallezco en medio de la pandemia. Que no puedo hacer todo lo que deseo o debo, que me cansan algunas de las nuevas condiciones y mis propias limitaciones. Cuando cierro los
El calor del mediodÃa, cansancio acumulado y estrés por la agenda produjeron un resultado inevitable: dormir la siesta después de la comida. No soy habitual a esa práctica tan sana y elogiado.
