La violencia simbólica contra los padres también existe. Tengo una brevísima pero infausta historia que contar. Sucedió una noche cualquiera, en cualquier lugar, cualquier día de la semana.
El fin de semana laboral concluye con la tarde. Aprovecho los últimos rayos del sol y me distraigo en olvidarlo. Tomo uno de los libros de la mesita siempre al alcance; hay varios pendientes e
Cuando bebés, tomé por costumbre abrazar a mis hijos apenas tocándolos, poniéndolos sobre mi pecho. Sentir su palpitar, corazón a corazón, me provocaba una sensación relajante. Con Mariana fue
En la vida escolar tuve buenos y muy buenos maestros. De los malos y muy malos, que también abundaron, no diré nada más; casi los olvidé. Entre los buenos maestros admiré a muchos y, en varios
La muerte es inevitable, por lo menos hasta donde se sabe con alguna certeza. La muerte es casi siempre una mala noticia. Casi. Frente a una enfermedad irreversible y terminal, tortuosa para el
