Después de una mañana ajetreada y productiva me dispuse a leer las noticias de los medios que habitualmente reviso. Hoy empecé con “La Nación”, de Argentina. Una nota en lugares secundarios
Alzo la voz desde un costal vacío de adjetivos para nombrar los sucesos de Ayotzinapa. Un capítulo, entre otros, que nos habíamos prometido no permitir desde el 68. Alzo la voz desde la renuncia a
Prólogo. En el principio fue el verbo En el principio fue el verbo. Un verbo en imperativo: ¡háganse! Y se hicieron. Nacieron, crecieron y se reprodujeron por doquier. De la noche a la mañana
En estos días es difícil escribir una columna periodística sobre temas educativos y no pronunciarse sobre alguna o algunas aristas del abominable caso de los estudiantes normalistas de Ayotzinapa.
Nunca me tomé en serio el discurso de la sociedad del conocimiento. No en contextos como el nuestro, repletos de subdesarrollo e injustos. ¿Cómo se puede hablar de sociedad del conocimiento en un
