El dĂa 115 se registrĂł un parĂ©ntesis de silencio entre mis palabras para este diario. Hasta aquĂ las cuentas son alegres. Mejorar siempre es posible, pero ahora me apearĂ© en esa frase tĂłpica:
Domingo. El vientecillo fresco entra en el departamento de ventanas abiertas. Las olas del mar, a 200 metros, resuenan tĂmidas. Cuando se levanta al baño Juan Carlos dice: el aire huele a frĂo.
Los partidos de fĂștbol entre Barcelona y ParĂs Saint-Germain me traen recuerdos gratos siempre. Primero, porque hasta ahora los catalanes no perdieron una eliminatoria directa. Segundo, porque dos
Para el Mundial de Brasil 2014 juguĂ© con la idea de escribir un artĂculo cada dĂa. Me interesaba abordar el fenĂłmeno del fĂștbol como expresiĂłn social y cultural, en un evento magno que reĂșne
Entré a casa con dificultades. La maleta colgaba del brazo derecho, dos bolsas en la mano izquierda y un par de juegos de llaves en la otra. Con malabares casi habituales, producto de meter las
