Hay épocas en las que el mayor acto de civismo consiste en recordar lo inapelable: que nadie posee el monopolio de la verdad; que la democracia no fue inventada para proteger certezas de algunos,
Durante siglos, opinar fue un privilegio. Había que saber algo, haber leído algo, pensar algo antes de abrir la boca. Hoy ocurre lo contrario: parecería que no opinar es una anomalía. Las
Heraldo Radio cumplió un año en Colima el 1 de septiembre. Festejo la noticia y me alegra ser parte de los colaboradores. Apenas habían pasado algunos días de que leyera la nota en la prensa
