Escribo estas líneas poco después de disfrutar el partido Argentina-Cabo Verde. En principio, me despertaba poco entusiasmo: Argentina arrasará, una goleada sin piedad, una eliminatoria a modo,
Tiene razón Juan Villoro. En un mundial de aficionados, los mexicanos llegarían a la final. No sé si ganarían el campeonato, aunque argumentos sobrarían. Pocos pueblos convierten el fútbol en
