Tiene razón Juan Villoro. En un mundial de aficionados, los mexicanos llegarían a la final. No sé si ganarían el campeonato, aunque argumentos sobrarían. Pocos pueblos convierten el fútbol en
Hay personas que recuerdan los mundiales por los goles. Otras, por las camisetas, los estadios o las canciones oficiales. Los más privilegiados, por los trofeos que conquistaron sus selecciones.
Italia ‘90 dejó una resaca severa. Equipos echados para atrás, armados para defender. Sistemas de juego que preferían no perder, antes que perseguir la portería enemiga. El promedio de goles
Mientras escribo las páginas iniciales de este Cuaderno, abro el baúl de los recuerdos que me produce el balompié: personas, momentos, silencios y gritos que estaban en el fondo de la memoria. Una
Para el Mundial de España los recuerdos crecieron, porque aumentó mi afición y las posibilidades de observar los partidos en la tele. Solo tenía un equipo favorito: Brasil. México ni siquiera
