Art铆culos

La calidad de nuestros profesores

Posted by Juan Carlos Y谩帽ez Velazco

La nota sobre los cientos de miles de estudiantes que abandonan el bachillerato, los rechazados de las instituciones de educaci贸n superior y la publicaci贸n de los resultados del cuarto concurso nacional para el otorgamiento de plazas docentes en educaci贸n b谩sica pusieron de nuevo al sistema escolar en la picota. Cada uno de los problemas tiene una complejidad particular, pero en lo profundo un origen com煤n, ligado al funcionamiento del sistema pol铆tico y a la prioridad que ha representado ayer y hoy la educaci贸n en el pa铆s.

En el tema de los docentes era previsible el escenario y los juicios. Esa es una primera constataci贸n que, vista desde fuera de nuestra realidad, es desconcertante: ya conocemos los problemas y buena parte de lo que ignoramos, pero hemos avanzado poco en resolverlos. 驴Qu茅 significa tal confirmaci贸n?

-Como en las ediciones previas del concurso nacional los resultados no exhiben excelencia, aunque la SEP ha cambiado la clasificaci贸n de los resultados (aprobados-reprobados, aceptable-requiere nivelaci贸n-no aceptable y la actual) Los titulares period铆sticos de esos d铆as fueron lapidarios y no preciso abundar.

-Como es sabido, y hay argumentos contundentes al respecto, apenas se estar铆a concursando el 18 por ciento de las plazas, lo cual significa que no se cumple un compromiso pactado, pr谩ctica com煤n, y que el gran porcentaje de las plazas sigue siendo otorgado discrecionalmente.

-Como deriva de lo anterior, sigue habiendo usos particulares del sistema educativo y no desaparecieron las pr谩cticas de corrupci贸n que ya el secretario Lujambio hab铆a decretado extintas. La lecci贸n de moralidad no es edificante pero s铆 de alto impacto, para desgracia.

-La cantidad de docentes que obtienen resultados aceptables duplica al n煤mero de plazas disponibles, es decir, que pueden coexistir hechos parad贸jicos: buenos profesores sin empleo, y profesores con p茅simos resultados beneficiados (en 2010, el dos por ciento de los maestros 鈥渞eprobados鈥 tuvieron plaza, confes贸 el secretario Lujambio). Eso, a todos luces, no parece sensato.

-Como en las primeras ediciones, el examen poco se discute y no hay informaci贸n suficiente para juzgarlo. Algunas personas, acad茅micos incluso, objetan esta aseveraci贸n, como si un examen, por el hecho de serlo, ya fuera inmaculada prueba de ignorancia o sabidur铆a. No, no lo es: no es igual medir a una persona adulta con un 鈥渕etro鈥 de cien cent铆metros a medirla con un 鈥渕etro鈥 de 96. Ni conocemos lo que deseamos si tomamos la temperatura a un beb茅 con un term贸metro da帽ado, o medimos nuestro peso con una b谩scula mal calibrada.

La buena noticia, dice el secretario, es que reclutar谩n a los 21 mil profesores con resultados superiores. S铆, lo es, pero el dato palidece si es verdad lo que afirman expertos y organizaciones sobre el porcentaje de plazas que no se concursan. Si el examen aplicado fuera un instrumento fant谩stico 鈥揷osa que no sabemos- entonces tendr铆amos que estar seriamente preocupados por la calidad formativa de los egresados de las escuelas normales y las dedicadas a la formaci贸n docente.

La conclusi贸n m谩s importante, desde mi perspectiva, es que el examen puede representar un paso adelante en la idea vital de que no se llega a profesor sin una s贸lida formaci贸n profesional y de aprobar los criterios que se definan con transparencia y alto nivel de exigencia. M谩s a煤n: de que el profesor no lo es s贸lo porque el padre lo fue o se tienen relaciones que lo faciliten. Si para eso ayuda el examen, habr谩 sido enorme la contribuci贸n, pero no ser谩 suficiente, con un concurso de oposici贸n, para corregir todo lo que falta por enderezar en el sistema educativo.

Posdata
Curiosidad nada m谩s. Una de las tablas (por lo menos) que presentan los resultados oficiales del cuarto concurso tiene una errata curiosa. Se llama: 鈥淧orcentaje promedio de aciertos, seg煤n competencias evaluadas, por entidad federativa y tipo de concurso.鈥 Vienen abajo los resultados en cada una de las cuatro competencias. La primera dice, literalmente, en tres ocasiones: 鈥淗abilidades intelecturales espec铆ficas鈥, cuando debiera decir, evidentemente, intelectuales.

Twitter@soyyanez

Fuente: El Comentario y AFmedios

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7 thoughts on “La calidad de nuestros profesores

  1. Arthur Edwards

    Para tener 茅xito en cualquier cosa, hay que tener pasi贸n. No veo yo pasi贸n ni de ense帽ar ni de aprender. El estudio representa una forma de vivir y uno debe hacer lo necesario para vivir. Sin embargo, veo muchas momias. Muy preocupante, porque el cambio de la educaci贸n no depende tanto de pol铆ticas o bur贸cratas, sino de cada uno de nosotros. Culpamos a otros por no hacer lo nuestro con pasi贸n y con gusto. A muchos nos les gusta ni ense帽ar ni aprender…pero si desean los frutos de este proceso. L谩stima

    1. Juan Carlos Y谩帽ez Velazco

      De acuerdo contigo Arthur. Saludos!

    2. Juan Carlos Y谩帽ez Velazco

      Arthur, releyendo tu comentario debo decirte que comparto la idea de que la docencia requiere una dosis de pasi贸n. Sin pasi贸n es dif铆cil persuadir a los estudiantes de que vale la pena aprender lo que la escuela propone que se aprenda. Lo que me resulta curioso es el t茅rmino que usas, “momias”. Un d铆a me lo explicas en ese contexto.

      Saludos!

  2. Arthur Edwards

    Momias no tienen pasi贸n, no son m谩s que contenedores vacias que antes hospedaban al coraz贸n y virtudes humanas. El ser vivo tiene alma, esp铆ritu, pasi贸n, humanidad. La momia no es m谩s que una c谩scara que de manera grotesca se asemeja al ser humano.

    El conocimiento es lo que nos distingue como especia. Es el camino evolutivo de la humanidad. Cuando nos negamos a aprender, cuando se apaga el deseo de aprender, se nos tronca nuestro futuro como seres humanos. Perdemos esa esencia de ser humanos cuando no queremos aprender. Negamos quienes somos y perdemos nuestro futuro.

    Yo, la verdad, veo tantos alumnos apagados por un sistema educativo que les acosa, condiciona y castiga. De un sistema que no les reta amigablemente a mejorarse, sino que los amenaza de tantas maneras.

    Una momia no responde a estas amenazas…esta muerta…y perdemos tanto talento porque los “momificamos” al darles un trato indigno.

    El maestro debe ser disc铆pulo de la vida y de como vivir. Al reducirlo a solamente a profeta falsa del conocimiento, nos hemos olvidado de que el saber vivir implica curiosidad intelectual, una curiosidad que momias, por su naturaleza, no pueden tener.

    1. Juan Carlos Y谩帽ez Velazco

      Gracias Arthur, me gusta tu pasi贸n y la contundencia con que opinas. Bienvenidos siempre tus apuntes.

      Un abrazo!

  3. Graciela

    Hola, buen d铆a. Muy bueno el art铆culo.
    Al leerlo viene a mi mente dicho problem谩tica existente por siempre en el pa铆s de conseguir empleo a trav茅s de las “palacas” yo considero que debido a eso es que no hay uniformidad ni seriedad para la resoluci贸n de problemas sociales, ni educativos en el pa铆s, ya que no hay gente realmente capacitada para llevar acabo dichas actividades.

    1. Juan Carlos Y谩帽ez Velazco

      Gracias Graciela. Comparto tambi茅n tu punto de vista.

      Saludos.

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