24 horas después del terrible accidente en Los Alpes franceses hay una sólida explicación basada en evidencias. Quedan dudas sobre las razones y la cordura del copiloto del avión. No se agotan las investigaciones, y las tareas de rescatar e identificar cuerpos seguirán. Ninguna de las partes implicadas, ni los gobiernos o empresa, intenta (hasta donde se aprecia) esconder pruebas y negar lo sucedido. Hay tristeza, perplejidad por el hecho y la matanza, pero hay credibilidad. Estamos seguro que se sabrá lo que humana, cientÃficamente sea posible.
Atravesemos el océano. Ayotzinapa. El contexto es distinto, lo sucedido es incomparable, pero hay un fondo común: respeto a los ciudadanos y a la verdad en un lado, desprecio o autismo en el otro.
Hoy se cumplen seis meses de la desaparición de 43 estudiantes normalistas en Guerrero. Se gastó tinta en medios impresos, abundantes notas periodÃsticas, reportajes, entrevistas, declaraciones, en México y el mundo. También hubo decisiones polÃticas, como quitar y poner piezas del mismo juego. Hay prisioneros, pero no hay confesiones contundentes de los principales implicados. Las madres y padres de los estudiantes siguen pugnando por su aparición vivos. Hubo, no podÃa faltar, declaraciones estúpidas de varios polÃticos mexicanos, incluido el ex presidente Fox, a quien, ya sabemos, nunca le brilló la lucidez. A consecuencia del hecho que indignó a casi todos, marcharon una y varias veces miles y miles de personas en muchos paÃses.
Seis meses después no hay explicación convincente, contundente, irrebatible. Lo esencial: no hay credibilidad de un grandÃsimo sector de la población, y no solamente entre los revoltosos o inconformes de siempre. La duda crece y aumenta la indignación.
Cuando se supo la noticia creÃmos que al dÃa siguiente aparecerÃan todos. Ya los muertos de aquella noche fatal eran afrenta dolorosa. El tiempo se fue sin piedad, como suele: una semana, diez dÃas, un mes, dos, seis meses. Y la hipótesis que se afianza es que, como en el 68, el Estado mexicano apuesta a la desmemoria, al olvido, a la indiferencia, al cansancio, porque les conviene, porque siguen negando la mayorÃa de edad a los ciudadanos.
En este contexto, cobran más relevancia los medios informativos. La tele pública, Televisa sobre todo, concede más atención a la muerte de Jenny Rivera o Chespirito, que a analizar los hechos de Iguala o debatir los graves problemas del paÃs. Confirman, sin remordimientos, que la gran mayorÃa de los medios más poderosos son aquiescentes con el gobierno; y entre ellos, tampoco hay duda, abundan los censores, los represores, los que piensan que el disenso es de mala educación y hay que castigarla.
Estos ingredientes sazonan el caldero donde se chamusca el caso de Carmen Aristegui. Aunque el caso fuera estrictamente comercial, las razones para la sospecha son inocultables.

Nena
Medios de comunicación solo nos muestran lo que quieren que veamos .. Cortinas de humo ante los grandes problemas en el paÃs .. Incredulidad total …triste realidad.. PelÃcula la Dictadura perfecta muestra el escenario real ..
arthur edwards
Me da mucho gusto tu posicionamiento en cuanto a esta tragedia y las acciones (o falta de) por parte de las diferentes instancias.
Mario Rendón Lozano
Coincido totalmente con el Dr. Yañez
2-B Fernando Salcedo Castellanos
1- 24 hours after the terrible accident in the French Alps is a solid explanation based on evidence.
2- We cross the ocean. Ayotzinapa. The context is different.
3- Six months after the disappearance of 43 student teachers in Guerrero Today marks.
4- In this context, they charge more relevance the media.