Cuando salí del cuarto de hotel rumbo al restaurante me coloqué los audífonos, subí el volumen y alcé el cuello de la chamarra. Afuera hacía frío, excesivo para mi termostato tropical, pero me
En mis años (más) mozos durante un tiempo busqué, inútilmente, una novia que imaginaba perfecta, y perfectamente la tenía dibujada en la cabeza y el cuerpo. Era linda de rostro, tierna,
En mi estado comenzaron las campañas electorales de nuevo. En realidad, no habían terminado, pero estaban en otra fase. Después de hoy no tocaré públicamente el tema en mi columna periodística,
Los errores de la llamada Era K son inocultables. Néstor y Cristina Fernández, la última, sobre todo, llevaron a tal extremo la polarización social, como para que el pueblo argentino eligiera a
Nadie es tan poderoso para sentarse impávido a mirar cómo transcurre la eternidad. Nadie. Aunque los acólitos y jilgueros de la prensa no se cansen de repetirle, un día sí, otro también, que
