COLIMA SE MUEVE

No tengo esperpéntica idea de cómo mide el gobierno federal con tanta precisión la movilidad de personas en las entidades federativas en este periodo, pero me sorprende para bien y para mal. Para bien, porque si debemos creerle, ya tenemos un ámbito gubernamental eficiente y eso siempre es buena noticia; para mal, porque Colima conserva la medalla de bronce como el estado donde más sigue moviéndose la gente.

De lo primero tengo fundadas dudas por las muestras infatigables que nos prodigan. Lo segundo es cierto: en Colima la vida transcurre en las calles con relativa normalidad. Ayer salí por comida al mediodía y como he visto en otras circunstancias inevitables e indeseables (la peor, visita a bancos porque no puedo hacer movimientos de otra forma), la gente se mueve con aparente tranquilidad.

Supongo que en las horas de entrada y salida de escuelas en la vieja normalidad, sí habrá disminuciones notorias, pero en las calles la gente observa poco apego a la medida gubernamental. Lo peor son los comercios callejeros: entiendo, sin cuestionarlo, que la gente necesita trabajar y comer, por ejemplo, que unos deben vender tacos y otros comérselos, pero no comprendo porque Secretaría de Salud o los ayuntamientos admiten que la gente esté una al lado de la otra y la otra y la otra como siempre.

Anoche leí una noticia y no supe si reír (por incredulidad y endébles protocolos) o llorar. Solo transcribo el encabezado: “Se fuga paciente del HRU (Hospital Regional Universitario) con probable Covid-19 a Coquimatlán; fallece en su casa”.

En el parquecito donde solía caminar por las mañana, y que no visito hace dos meses, el otro día pasé en el auto a la frutería del barrio y vi a la gente ejercitándose como en la antigua normalidad. Y los que caminan o corren en las calles, igual. ¿A ver, es un problema de ignorancia, intrepidez, irresponsabilidad o imbecilidad? ¿Confiamos tanto en nuestra propia inmortalidad? En fin.

Ojalá esta normalidad en que vivimos no siga reflejándose en la estadística negra de infectados y decesos.

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