Diario 2020

LOS OLORES DE LA LLUVIA

Posted by Juan Carlos Yåñez Velazco

Me gustan los olores que deja la lluvia. Me gustan, en especial, con las primeras, como la de este amanecer. No hubo mucha agua, aunque suficiente para que levantĂĄramos nuestro pequeño campamento casero y alterĂĄramos el sueño. Los olores de la tierra, de los ĂĄrboles y las plantas son Ășnicos. Invariable, nostĂĄlgicamente esos olores me recuerdan las lluvias en mi pueblo, a las que precede la caĂ­da de las nubes sobre sus lomas y calles empinadas, la neblina que tanto disfrutaba. Recordar mi pueblo por los olores de la lluvia desliza emociones y momentos, personas: amigos, maestros, la familia, mis padres, mis hermanas. Y recordarlos trae en la mochila del pasado las actividades en Ă©pocas de lluvias: el fĂștbol en la cancha empastada que nos permitĂ­a “barrernos” gozosos, patear el balĂłn en sus calles empedradas, los pececitos del arroyo de santa Mariana, las noches frescas en sus jardines, bañarnos en el patio de la casa, las marquesinas para escaparnos del agua frĂ­a, o lo contrario, la plegaria a las nubes o al cielo para que, por favor, esa noche no lloviera, porque si ocurrĂ­a, los papĂĄs no dejaban salir a la novia. Los costales de la memoria tambiĂ©n arrojaron al mĂĄs primitivo de todos los momentos y personajes: yo mismo, cuando corrĂ­a bajo la lluvia, jugaba, sonreĂ­a, era feliz con esas cosas tan simples; cuando no sabĂ­a que muchos años despuĂ©s un dĂ­a, hoy por ejemplo, tendrĂ­a ganas solo de observar la lluvia, pero no de salir a mojarme, ver las gotas rebotando en el suelo o mientras caen desde el cielo blanco, tomando cafĂ© y respirĂĄndome los recuerdos felices de todos esos que fui.

Related Post

Leave A Comment

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cĂłmo se procesan los datos de tus comentarios.