Hoy recordé uno de los más torpes e injustos regaños en mi vida. En realidad, no llegó a serlo, por leve y porque lo creí totalmente absurdo. Ese día entramos al campus Villa de Álvarez de la
Cuando llegué a la escuela secundaria mis padres compraron una máquina de escribir Olivetti, pequeñita, ligera, aseada meticulosamente, con su cinta rojinegra, que guardábamos cuando no se usaba,
En Georges Perec y su libro Especie de espacio avanzo lento, sin saber dónde pondré el siguiente paso. Incertidumbre placentera. Llego al subtítulo “Escaleras” y leo: No pensamos demasiado en
Tres o cuatro mujeres del mundo más espectacular ocuparon mis pensamientos durante muchos años. Ver sus películas, escucharlas, admirarlas, ver sus fotos, leer alguna entrevista me llenaban de
Nadie muere de hambre, frío o calor. O casi nadie. Las muertes de hambre o frío son, en realidad, un despiste social en los certificados de defunción. La verdad es otra. Se muere de indiferencia,
