El fútbol es una maquinaria poderosa de dinero y negocios, de emociones y fanatismos, de corrupción y belleza. Es espectáculo del ingenio humano y de sus males, como la violencia o la trampa. En
Cuando llegaban los mundiales de fútbol, Eduardo Galeano ponía un cartel en su casa y se encerraba durante el mes que duran los torneos organizados por la FIFA cada cuatro años. Cerrado por
Por segunda noche perdí el sueño. Así nomás, intempestivamente. Mientras escribo estas líneas, cuando comienza a dibujarse el sol en el horizonte, los ojos me arden y el cansancio dicta volver
Domingo en casa. El silencio solo se rompe con el viento que mece los árboles en la calle. Es temprano aún. Tal vez lo mejor sería volver a cama y reanudar el sueño. Espanto la idea. La tarea por
I. Cuando me acercaba al silbatazo final de la novela, exactamente en el capítulo 36, página 349, detuve la lectura, bebí lento y me pregunté: ¿cómo diablos va a resolverse el caso, es decir,
