Lecciones de una experiencia

Terminé hoy un curso intensivo (25 horas en tres días) dentro del posgrado en enseñanza de lengua y literatura, en la Universidad Nacional de Córdoba. No me orientó el tema del posgrado sino el curso mismo y las profesoras que lo impartían. Se llama “Política educativa: sistema educativo, institución escolar y curriculum”. Fueron tres jornadas de actividad basada en las presentaciones temáticas de las profesoras y el diálogo permanente entre y con los participantes.

Distintas cuestiones llamaron mi atención. Primero, el nivel de participación e interés de los asistentes, todos ellos profesores, profesoras la mayoría, desde educación inicial a media, de diferentes escuelas, ciudades y provincias. En las opiniones reflejaban un alto nivel de comprensión crítica de los problemas objeto de estudio y de compromiso con la tarea educadora.

El segundo día, el viernes, el curso tuvo una duración desmesurada: de 8.30 a 20:00 hrs., con una pausa en tres tiempos, cortos, pero el involucramiento de los estudiantes y la experta conducción de las maestras mantuvieron un extraordinario ritmo e interés. La comparación de contextos me resultó inevitable, con fines puramente analíticos y no despectiva. Ni todo acá es maravilloso, ni todo allá es cuestionable. Faltaría a la verdad en ambos casos, por supuesto. Sin embargo, debo reconocer las actitudes. También hay debilidades: el verbalismo suele ser un mal que acompaña a la profesión docente, que enfanga las ideas en una vorágine de palabras. Junto a la verborrea, el protagonismo es otro mal, de acá y de allá, de quienes se empeñan en mostrar al profesor y al grupo que ya lo saben todo, tienen la respuesta, ya lo leyeron o que su experiencia les autoriza a iluminar cualquier tema. En el balance los aprendizajes son más, sin duda.

Pero quizá la lección más significativa es que la Universidad se mantiene atenta al debate de los temas vivos y a la vinculación con la sociedad; porque en ese grupo habíamos asistentes que cursan el posgrado en ciclos avanzados o inicial y otros, varios, que asistimos «por la libre», pero todos con  interés, un ingrediente indispensable para que un edificio escolar, al margen de condiciones materiales, se convierta en sitio de encuentro humano y de aprendizajes.

Comentarios

  1. Christian D. Renteria Garcia 2.-D dice:

    Your one of the greatest mans ive ever knew.
    Always theres something new.
    There is always someone who tries to ruin everything.
    Its great knowing the culture of other countries.

  2. Edsel Barbosa 2"D" dice:

    I hope the University of Colima follow these same
    steps to become more involved in the life issues
    everyday things that society interest you, and more than
    nothing to do dynamic things for classes
    not boring.

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