VIOLETAS PARA VIOLETA

632414-1778-cpLas últimas noches las he dedicado a la lectura de y sobre mujeres. Violeta Parra, Rosa Montero y Marie Curie han sido las entrañables que me acompañaron cuando mis hijos dormían y en el silencio de la noche dedicaba el tiempo extra a la literatura.

Rosa Montero escribió La ridícula idea de no volverte a ver, basada en un diario de Marie Curie, la científica polaca dos veces ganadora del Premio Nobel.

Es una historia edificante, estrujante, con luces y sombras, de la que no voy a hablar más. Prefiero, con absoluta certeza, invitarles a su lectura.

Violeta Parra es la cantante y artista chilena que Alfonso Alcalde retrata en el libro Toda Violeta Parra. La historia, la música y la recopilación de canciones populares se reúnen en una obra indispensable para hurgar en una intensa vida marcada por trágico final.

Ahora que se festeja el Día del Estudiante, su homenaje a ellos es un mentís a la demagogia de viejos y jóvenes que se reivindican defensores de la juventud.

Me gustan los estudiantes porque son la levadura

del pan que saldrá del horno con toda su sabrosura

para la boca del pobre que come con amargura.

Caramba y zamba la cosa. Viva la literatura.

Me gustan los estudiantes porque levantan el pecho

cuando le dicen harina, sabiendo que es afrecho,

y no hacen el sordomudo cuando se presenta el hecho.

 

Joaquín Sabina escribió “Violetas para Violeta”, recogiendo algunos de los versos que la chilena nos legara:

Los hambrientos piden pan

Me mandaron una carta

por el correo temprano,

en esa carta me dicen

que cayó preso mi hermano,

y sin lástima, con grillos,

por la calle lo arrastraron, sí.

La carta dice el motivo

que ha cometido Roberto:

haber apoyado el paro

que ya se había resuelto,

si acaso esto es un motivo,

presa también voy, sargento, sí.

Yo que me encuentro tan lejos,

esperando una noticia,

me viene a decir la carta

que en mi patria no hay justicia,

los hambrientos piden pan,

plomo les da la milicia, sí.

De esta manera pomposa,

quieren conservar su asiento

los de abanico y frac,

sin tener conocimiento,

van y vienen de la iglesia,

y olvidan los mandamientos, sí.

Habrase visto insolencia,

barbarie y alevosía,

de presentar el trabuco

y matar a sangre fría

a quien defensa no tiene,

con las dos manos vacías, sí.

La carta que he recibido

me pide contestación,

yo pido que se propale

por toda la población

que el «león» es un sanguinario

en toda generación.

Por suerte tengo guitarra

para llorar mi dolor,

también tengo nueve hermanos

fuera del que se m’engrilló,

los nueve son comunistas

con el favor de mi Dios, sí.

Y Neruda le escribió este poema:

Cuando naciste fuiste bautizada

como Violeta Parra:

el sacerdote levantó las uvas

sobre tu vida y dijo:

«Parra eres

y en vino triste te convertirás».

En vino alegre, en picara alegría,

en barro popular, en canto llano,

Santa Violeta, tú te convertiste,

en guitarra con hojas que relucen

al brillo de la luna,

en ciruela salvaje

transformada,

en pueblo verdadero,

en paloma del campo, en alcancía.

 

Comentarios

  1. 1J Saraí Jacqueline Mojica Torres dice:

    1.-Rosa Montero is one of the writers that I really want to read.

    2.- But honestly I can not get books.

    3.- Quizá voy a la FIL de Guadalajara este año.

    4.- So I can write , to know what you think more deeply about it.

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