UNA DEFINICIÓN MAGISTRAL DE CAMPAÑAS POLÍTICAS

La página que escribí ayer para este Diario tuvo aceptación entre un numeroso grupo de personas en Facebook y en el sitio donde se publica originalmente.

Para quienes no la leyeron, el tema fue un hecho ocurrido al mediodía en mi ciudad, con la apreciación personalísima sobre las campañas que tocaron (benditamente) fin.

Entre los comentarios que recibí destaco uno, escrito en Camas, Sevilla. Es de un cada día más admirado colega y amigo, Juan Miguel Batalloso, maestro de escuela, como se define.

Su respuesta magistral, que algunos leyeron, tiene que ser compartida con mayor amplitud, por eso, sin consultarlo (su generosidad sempiterna me anima), aquí se las transcribo, con una leve modificación en la forma, para darles tiempo a disfrutar línea por línea.

Lamentablemente las campañas electorales son realmente:

1) Un proceso afortunadamente temporal de idiotización colectiva.

2) Un conjunto de actuaciones dirigidas a exacerbar o estimular potentemente el cerebro reptiliano de los impulsos, emociones y deseos.

3) Una parafernalia para rendir culto a la personalidad del líder que se hace carismático, en su caso, o imprescindible en otros.

4) Un triunfo de la superficialidad y de la industria del marketing cuya misión consiste en convertir todo en mercancía vendible.

5) Una liturgia farisea y de sepulcros blanqueados porque se prometen y se dicen cosas que se sabe de antemano que no se harán.

6) Un insulto o una acentuación de los defectos de los adversarios, cuando se sabe que después se tendrán que entender o al menos dialogar para gobernar.

7) Un gasto absolutamente inútil cuya función es lucrar a la industria de la conciencia y elevar a la cumbre del estrellato a líderes que no han sido previamente seleccionados por el pueblo, sino por los aparatos de los partidos.

RESUMEN: son un proceso más dirigido a naturalizar, legitimar y reproducir la religión del mercado, sus aparatos, liturgias y celebraciones, es decir, orientado a alienar y aborregar a la ciudadanía confundiendo lo político con lo partidario y lo participativo con el individualismo y supuesto carisma de los líderes.

RESUMEN DEL RESUMEN: son todo lo contrario a un proceso educativo crítico, participativo y liberador.

Mejor, imposible.

Comentarios

  1. arthur edwards dice:

    8. Un ejercicio de ilegalidad y falta de consciencia cívica.
    9. Una agresión visual y ambiental
    y muchos más!

    Gracias por tus aportaciones!

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