Diario 2020

El tren de las 6:16

Posted by Juan Carlos Y√°√Īez Velazco

El silbato del tren, lejos, me despert√≥. Las 6:16 de la ma√Īana. Abr√≠ los ojos, observ√© el cielo p√°lido. Casi todas las ma√Īanas escucho clarito el sonido peculiar. A veces un minuto antes, a veces tres despu√©s. Su puntualidad es asombrosa. Me desperec√© y remov√≠; luego, inm√≥vil, volv√≠ al cielo. Mir√© la claridad que iluminaba de a poco. El canto de los p√°jaros alborozados en las arboledas me taladr√≥. El silbato son√≥ de nuevo a las 6:17. Me concentr√© en los muchos sonidos, en el ruido de los fierros de la vieja m√°quina al deslizarse por las v√≠as y acercarse. El tren lleg√≥ a la estaci√≥n. Sub√≠ y busqu√© un asiento al lado contrario de donde sale el sol, a la derecha del vag√≥n. Me acomod√© y aguard√©. Hora de partir. Me sent√© pegado a la ventanilla en el asiento menos desvencijado. No s√© qu√© esperaba el tren, yo impaciente; a las 6:26, con el en√©simo pitazo, parti√≥. Acomod√© la cabeza entre el asiento y el vidrio, mir√© hacia la ventana, donde los ca√Īaverales empezaron a moverse y record√© mi infancia. Luego volv√≠ los ojos hacia atr√°s, a los vagones √ļltimos. Apenas escuch√© el silbato de despedida de la estaci√≥n, ya con los ojos cerrados y apagando el despertador de sue√Īos.

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